Infraestructuras

Tres años para resolver el futuro del Guadalmedina

Este es el periodo de vigencia del protocolo firmado este lunes por distintas administraciones para atajar la «cicatriz» de Málaga

Los representantes de todas las instituciones implicadas en el proyecto
Los representantes de todas las instituciones implicadas en el proyecto - ABC

Tres años es el plazo acordado por las administraciones para que Málaga pueda decidir cómo eliminar la «cicatriz»natural que divide a la cuidad en dos. La Junta de Andalucía, el Ayuntamiento, la Diputación Provincial y la Autoridad Portuaria sellaron este lunes el protocolo de intenciones que permitirá la integración del río Guadalmedina en la urbe y a través del cual se irán articulando acciones concretas durante el citado periodo de vigencia.

El documento contempla la creación de un Comité Director, formado por representantes de las partes firmantes, y otro Técnico, en el que cada administración nombrará a expertos en la materia, que velarán por el cumplimiento de lo acordado en lo relativo a la ordenación de los espacios y los usos del cauce fluvial. Esta colaboración será el punto de partida, además, para la elaboración del Plan Especial del Guadalmedina, liderado por el Consistorio, como administración competente en materia urbanística en la ciudad. 

 

El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Fiscal, ha agradecido la voluntad de cooperación de las instituciones y entidades involucradas y afirmó que el departamento que dirige siempre ha estado dispuesta a colaborar y contribuir técnicamente en los proyectos de esta iniciativa, participando en el estudio desde el punto de vista hidrológico de la cuenca y asesorando en materia de usos compatibles y autorizados por la legislación vigente en el curso encauzado del río. 

 

Fiscal señaló en un comunicado que «la Junta de Andalucía, en el ejercicio de sus competencias, participará de forma activa y agilizará procedimientos y trámites. El río Guadalmedina debe integrarse debidamente en el núcleo urbano, siempre cumpliendo con la ley ambiental vigente».

 

El titular de Medio Ambiente reiteró que la principal preocupación del Gobierno andaluz ha sido que este proceso de integración vele por la conservación del cauce, su capacidad de desagüe, su mantenimiento y la seguridad de las personas. «El encauzamiento del río en ningún momento debe dejar de cumplir su función de barrera natural y protección frente a eventuales avenidas», defendió

El dirigente autonómico recalcó el gran potencial que los tramos fluviales urbanos tienen desde el punto de vista ambiental, recreativo, turístico y deportivo; para seguidamente insistir en que «todo será muy beneficioso si estas actuaciones se realizan teniendo en cuenta la conservación de las riberas, la calidad de sus aguas y la seguridad de las personas». 

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