Sucesos

Tras los ladrones que vuelan cajeros en Málaga

Desde finales de julio han robado al menos seis terminales, el último, la madrugada de este sábado en Marbella

Se equivocaban aquellos que pensaran que los cajeros malagueños iban a estar a salvo tras la caída de Warner Rossi, un experto ladrón que va sentando cátedra en sus periodos penitenciarios, y la desarticulación de una banda de delincuentes británicos que se puso las botas en la Costa del Sol. Desde el pasado mes de julio han saltado por los aires al menos seis terminales. El último, la madrugada de este sábado en Marbella. Una oleada de robos en la que los autores utilizan distintos métodos para explosionar los cajeros y que abre la posibilidad de que sean varios los grupos que estén actuando.

Fuentes cercanas al caso señalaron que el golpe se produjo en la localidad marbellí en la calle Francisco Quevedo y los autores reventaron la carcasa del terminal, aunque al parecer no se llevaron nada y se considera una tentativa. La zona fue acordonada y hasta el lugar se desplazaron especialistas para tratar de localizar algún rastro que ayude a identificar a los posibles autores. Como en los casos anteriores, las grabaciones de las cámaras de seguridad de la sucursal, así como las ubicadas en los alrededores, será otro elemento clave para las indagaciones.

La investigación del mismo se une a la que tiene abierta el Grupo de Robos de la Policía Nacional y que arrancó a finales de julio. las cuatro de la madrugada, y el objetivo fue un cajero que se encuentra en una conocida tienda de juguetes de la Avenida de Velázquez. Desde un principio se tuvo claro que el «modus operandi» distinto empleado era distinto al de las dos bandas previas que azotaron la provincia y que inyectaban gas en los terminales para detonarlos.

Los responsables del caso se analizaban los restos tomados por la Policía Científica para saber con exactitud las sustancias que emplearon para provocar la explosión, aunque las fuentes consultadas, debido a los daños provcados, apuntaban a una combinación de al menos dos elementos para cuya manipulación hay que tener conocimientos.

Sobre la cuantía del botín en este primer golpe, las citadas fuentes ofrecieron distintos datos. Había quien hablaba de una cantidad «importante», mientras que otras explicaron que el dinero sustraído sería inferior a 1.000 euros.

Mucho más elevado fue el del segundo, perpetrado en el polígono El Viso de la capital la primera noche de Feria, en el que los ladrones se llevaron cajetines enteros de dinero y donde en el suelo dejaron tirados fajos de miles y miles de euros.

En esta ocasión, los hechos se conocieron pasadas las dos de la madrugada. Los autores fueron al menos dos individuos que ocultaban el rostro con pasamontañas, señalaron las citadas fuentes, que precisaron que forzaron el dispositivo por el que sale el dinero para introducir el artefacto, que después detonaron a distancia con un cable.

A estas pesquisas se unen las que inició la Guardia Civil después de que los ladrones actuaran en el núcleo de la Cala del Moral de Rincón de la Victoria. El método fue exactamente igual a los dos precedentes y se piensa que usaron la misma sustancia.

El suceso se produjo en una sucursal ubicada en la Avenida del Mediterráneo y la deflagración produjo serios daños en el interior y el exterior de la misma.

Este fue el primer robo de cajeros por explosión que se produjo en demarcación de la Guardia Civil, pero en las últimas fechas se le han unido dos más: en Alhaurín el Grande, el pasado 14 de septiembre, y en Monda, el martes de esta semana.

Ambas investigaciones tratan de determinar si todos los golpes son obra de una misma banda o son varias las que están actuando. La diversidad de «modus operandi» reforzaría esta segunda hipótesis, ya que, mientras en los tres primeros golpes se tiene la certeza de que se empleó un artefacto explosivo, en el de Alhaurín el Grande se utilizó acetileno.Otro elemento característico es que los tres primeros robos fueron perpetrados contra entidades del Banco Santander, mientras que los dos siguientes, en sucursales de Unicaja.

Las pesquisas continúan y habrá que ver si se crea un grupo de investigación multidisciplinar, como ocurrió en la anterior ocasión, para dar caza a estos ladrones. Ls distintas comisarías, por si acaso, han sido alertadas a través de comunicaciones internas sobre cómo actuar.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios