Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, junto a Juan Cassá, portavoz de Ciudadanos
Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, junto a Juan Cassá, portavoz de Ciudadanos - SUR
LIMASA

De la Torre desbloquea sus presupuestos, pero incendia el conflicto de la basura en Málaga

Habrá un modelo mixto en el que la limpieza viaria se privatiza y la recogida de residuos y tratamiento tendrá gestión pública

MÁLAGAActualizado:

Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, ha encontrado al fin una solución a la empresa pública de limpieza (Limasa), que le ha permitido llegar a un acuerdo con Ciudadanos para desbloquear las cuentas de 2018. La opción «híbrida» elegida por el regidor no es la que pedía su grupo municipal y tampoco su apuesta personal. El alcalde quería que el servicio fuera municipal y sus concejales que se privatizase, sobre todo después de lo vivido en marzo de 2016. Entonces, una huelga de los trabajadores de esta empresa levantó la indignación antes de la Semana Santa, fechas sagradas en una ciudad que se vuelca con sus cofradías.

La basura se agolpó en las calles. Se contabilizaron 4.000 toneladas de residuos por un paro de unos empleados que cobraban una media de 35.000 euros anuales. La paciencia se vio colmada y la privatización se pidió a gritos. Pero el alcalde no estaba por la labor y la tensión en el grupo municipal de PP la aprovechó Ciudadanos para imponer una cláusula a los presupuestos: solucionar Limasa para tener cuentas el año que viene.

Ciudadanos quería privatizar y dividir el contrato en varios servicios, pero acepta la opción público-privada que ahora propone el Consistorio. La limpieza de los viales será privada. Una empresa independiente se hará cargo. La recogida de basura, gestión de los residuos y su tratamiento en la planta de Los Ruices será pública. «El alcalde ha cumplido con las exigencias de Ciudadanos: ha tomado una decisión por fin sobre Limasa y hay avances en el Plan Gibralfaro, Bomberos y se hará primero el gran parque en los terrenos de Repsol», afirmó ayer Juan Cassá, portavoz de Ciudadanos en Málaga, al dar a conocer el pacto.

Sin embargo, todo el mundo no está contento con este acuerdo. Entre los trabajadores de Limasa la opción no ha sido recibida de buen agrado. El comité de empresa rechaza la división de la compañía, tras una reunión de urgencia al conocer la decisión municipal. No habrá suspensión de la recogida de basuras en Navidad, pero habrá «una decisión contundente» después de las fechas festivas. Los representantes de los más de 1.700 trabajadores de Limasa aseguran que es «la peor opción» que el Consistorio podía haber tomado.

La oposición también ha salido en tromba a criticar este modelo «híbrido». En el PSOE están «totalmente en contra de este modelo neoliberal». Los socialistas lamentan que se vaya a privatizar la parte que significa el 75 por ciento del servicio que presta la empresa pública. Por su parte, Izquierda Unida, ha asegurado que es una «auténtica barbaridad y locura» porque «se va a regalar a la empresa privada lo menos costoso». Según Málaga para la Gente (IU), el 60 por ciento del presupuesto de Limasa va a parar a los servicios que tendrán una gestión pública. Por otro lado, Málaga Ahora (Podemos) asegura que el modelo mixto acordado «va a permitir mayor lucro y beneficios a la parte privada y los costes a la pública».