José Antonio Marina, junto a Fernando del Valle presentando su último libro en Málaga
José Antonio Marina, junto a Fernando del Valle presentando su último libro en Málaga - FRANCIS SILVA
ENCUENTROS ABC EN MÁLAGA

«Si también perdemos el tren del aprendizaje seremos el bar de copas de Europa»

José Antonio Marina presenta «El bosque pedagógico y cómo salir de él», su último libro sobre la Educación en España

MÁLAGAActualizado:

España necesita un pacto educativo que no va a tener por intereses políticos. Es una de las conclusiones de la intervención del profesor José Antonio Marina ayer lunes en los Encuentros de ABC en Málaga. En la presentación de su nueva obra «El bosque pedagógico y cómo salir de él» analiza el sistema educativo bajo una máxima dictada por la «Ley del aprendizaje». «Para sobrevivir toda persona, empresa o sociedad, necesita aprender a la misma velocidad con que cambia el entorno y, si quiere progresar, a más velocidad», señaló el profesor en los salones María Cristina de la Fundación Unicaja, donde explicó a los presentes la necesidad de cambiar el sistema educativo porque «si perdemos el tren del aprendizaje seremos el bar de copas de Europa».

Para evitar esto habló de la necesidad de un pacto educativo, que estuvo cerca de firmarse, pero se rompió a última hora copando la ideología el debate. «Se ha hecho un reparto de valores y no se pueden poner de acuerdo. No casan las cosas. Hay que comenzar a pensar las cosas en serio», señaló José Antonio Marina sobre el debate actual, tras lo que aseguró que el equipo que redactó el citado pacto entre Partido Popular, PSOE, Ciudadanos y Podemos tenían claro que debía ser firmado «antes de las elecciones».

No se hizo. Y tras esto, explicó el profesor, se produjo una postura ideológica sobre aspectos como el esfuerzo de los alumnos. «¿Cómo es posible que toda la ideología progresista esté en contra del esfuerzo?», preguntó Marina, quien remarcó que el debate se encuentra en «posturas excluyentes», donde el esfuerzo del alumno es de derechas y la estructura del sistema educativo es de izquierdas.

«¿Cómo es posible que toda la ideología progresista esté en contra del esfuerzo?»

Entre los planteamientos desgranados se colaron las nuevas tecnologías, cuya utilización es «necesaria e imprescindible, pero no ha funcionado porque no se han usado bien». El profesor planteó una forma de uso. Puso como ejemplo un aula cualquiera en el que los alumnos aprenden a distintas velocidades. «Los hay lentos, otros con una velocidad media y otros más rápidos, que son los de altas capacidades», apuntó para decir se puede ofrecer una misma lección en cinco velocidades distintas a través de internet.

«El maestro tiene que decir a cada niño por qué procedimiento la puede seguir. Es un modo distinto, pero conseguimos el sueño de la educación individualizada», concluyó Marina, que invitó a los docentes a ser estrategas porque es el que es el que «enseña y dice que táctica pone en marcha».

Fue una jornada para hablar de Educación «como la gran poseía o magia capaz de transfigurar un cerebro». «Es la creación de posibilidad, una palabra bellísima. Conseguir que una persona haga cosas que no haría sin esa educación», añade Marina, quien señala que educar es una forma de romper el destino. «No está todo decidido cuando un niño nace. La mayor expresión de la inteligencia está al final de la educación, que es generadora de talento», apostilló el profesor, antes de sentenciar que es «la gran magia que nos debe poner a todos en un estado de entusiasmo y excitación poética».

«Estamos bombardeados con métodos, ideas e innovaciones, pero la tabla de multiplicar no se innova»

Palabras que iban en consonancia con la presentación de Fernando del Valle, director de la edición de Andalucía de ABC, quien dijo en la presentación que los Encuentros de ABC en Málaga entraban con el debate sobre la Educación en «otra dimensión de trascendencia», porque se iba a hablar de «Educación, pero entendida como el gran motor de la evolución humana». Motor que está lleno de anclajes que no lo dejan evolucionar. , remarcó Marina.

El profesor quiero relajar un estado actual de euforia. «La escuela está en un estado excitación que no sabe dónde ir. No sabemos lo que hay que enseñar, como, quien debe y de quién fiarnos al decir todas estas cosas. Es muy complejo y hace falta un esfuerzo tenaz y pesado», argumentó como las razones para escribir su última obra, donde trata de dar respuesta a todos esos interrogantes. Libro que demuestra, según explicó Fernando del Valle en la presentación, la capacidad crítica del autor y su sentido común para arrojar más luz sobre este debate.

Y en esto se coló un reto para el futuro. «El 65 por ciento de los puestos de trabajo que ocuparán los niños de la escuela no se han inventado todavía. No sabemos con qué van a trabajar, los conceptos con los que van a pensar y con qué herramientas van a trabajar», apuntó Marina, que desafió descubrir qué enseñar para ponerles en buenas condiciones para un mundo que no sabemos cómo va a ser, pero del que «conocemos que será globalizado, competitivo, con oportunidades, pero feroz con quien no las aproveche».