EDUCACIÓN

Al salir de clase: una hora esperando al autobús de la Junta de Andalucía

Los estudiantes de Secundaria de la barriada malagueña de Teatinos están obligados a coger el transporte escolar por turnos ante la falta de vehículos

Estudiantes en un transporte escolar
Estudiantes en un transporte escolar - ABC

El problema es la falta de planificación. Los padres de la barriada malagueña de Teatinos no paran de repetírselo a la Junta de Andalucía. «No hay planificación y surgen los problemas», le repite Mar Villanueva, presidenta de la plataforma Prometo, a los representantes del gobierno andaluz cada vez que es llamada a una reunión. Y no es sólo la falta de centros de Secundaria que hay en la zona, sino también el problema para llegar a los lugares que sirven como solución de emergencia. El transporte es otra de las dificultades que están teniendo los alumnos de Teatinos. Tanto los adolescentes como los padres, no sólo ven cómo tienen que marcharse a otros distritos y a centros improvisados para seguir con su educación obligatoria, sino que además están forzados a las colas, las esperas y coger el autobús por turnos, ya que no hay plazas suficientes de transporte para todos los alumnos desplazados de la barriada.

El problema para los padres es grave y se ha iniciado una recogida de firmas en contra de la mala gestión de la Junta y la falta de autobuses. «Hay niños a los que les asignan un turno para ir al instituto de hasta una hora antes del comienzo del horario lectivo. Se ven forzados a esperar en el centro, perdiendo horas de sueño», remarca Mar Villanueva, quien explica que «lo mismo pasa a la salida». «Se provoca que los alumnos tengan que comer cerca de las cuatro de la tarde», señala Villanueva, que lamenta la situación y la espera, superior a una hora, que tienen que hacer los adolescentes en la puerta del centro –en este caso la Universidad Laboral– para volver a casa cuando les toque su turno de transporte.

Y eso cuando vuelven. Algunas madres afectadas han presentado una reclamación administrativa en la Universidad Laboral porque sus hijos no pudieron regresar en el autobús a casa. «Ha ocurrido que ha habido estudiantes a los que no les han dejado subir en el primer turno de autobús habiendo hueco. Luego tampoco han vuelto a buscarlos. Los han dejado tirados. Ha tenido que ir un padre a por ellos», lamenta Villanueva, que añade que ese es uno de los casos, pero que «hay alumnos que han regresado andando a Teatinos».

«La situación genera largas esperas, conflictos entre el alumnado e inseguridad para ellos y sus familias», remarca la portavoz de los padres, quien añade que todo «va en detrimento del establecimiento de hábitos saludables». «Los alumnos pierden horas de sueño y se retrasa su horario de comida por tener que permanecer esperando en el centro más tiempo del establecido en el horario lectivo», afirma Villanueva, que explica que esto ya se produjo el curso pasado y que por eso sorprende que vuelva a aparecer este problema cuando ya se ha solucionado una vez. «A comienzos del curso pasado ocurrió lo mismo y al final conseguimos que se pusieran más autobuses. Este año, por desgracia, nos vemos forzados a volver a reclamarlo, ya que es ilegal», explica Villanueva.

Según detallan desde la plataforma Prometo Teatino, el artículo 11 del Decreto 289/2009, que regula el transporte escolar en Andalucía, establece que los horarios de llegada al centro docente y de salida del mismo serán únicos para cada ruta. «Por tanto, no puede haber turnos de espera», reseña Villanueva, quien recuerda que el gerente de la Agencia Pública de Educación de Andalucía, Salvador Trujillo, ya les prometió que se implantaría el número de autobuses necesarios para garantizar, en cada ruta de transporte escolar, que los alumnos pudieran salir del centro y llegar al mismo todos a la misma hora. «La situación es otro claro incumplimiento», añade Villanueva.

Un nuevo problema cuando las peticiones de nuevos centros parecen resueltas. Todo se genera de la falta de plazas de Secundaria en la barriada. La plataforma a la que representa Mar Villanueva nació para pedir un nuevo centro donde los hijos de los vecinos de Teatinos pudieran ir al instituto. Tras años de petición, manifestaciones y desengaños, la Junta de Andalucía ha adjudicado las obras de aquel centro este verano, pese a que el crecimiento de la población en la zona hace necesarios dos centros de Secundaria más. La promesa, mientras se batalla con el transporte deficiente, es que se presupuestará un segundo instituto en 2017 y se estudiará la posibilidad del tercero para un futuro.

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