Sucesos

Cae la peligrosa banda que asaltaba a parejas en descampados de Málaga

Cuatro personas han sido detenidas en un dispositivo conjunto de la Policía Nacional y la Guardia Civil

Al menos cuatro personas han sido detenidas por la Policía Nacional y la Guardia Civil como presuntos miembros de la banda que desde este verano estaba asaltando a parejas que se encontraban en sus coches aparcados en descampados. Los responsables del caso han investigado al menos ocho robos con violencia en distintos puntos de la provincia.

Fuentes cercanas al caso explicaron que las detenciones se llevaron a cabo a finales de la semana pasada en el marco de lo que se ha denominado «operación Jireta», con la que se da por desmantelado un peligroso grupo que había generado una gran alarma social.

Los arrestos se iniciaron la madrugada del sábado durante un dispositivo especial que se desplegó en las proximidades de una conocida venta de la zona de los Montes de Málaga. Las citadas fuentes explicaron que a uno de los arrestados se le acusaría de receptación, ya que supuestamente se quedó con un móvil robado a una de las víctimas.

Durante los distintos registros efectuados por los investigadores de ambos cuerpos se han recuperado objetos supuestamente procedentes de los atracos y otros elementos que probarían su participación.

A los acusados se les imputan principalmente los delitos de robo con violencia e intimidación, a los que se podrían sumar otros cargos como tenencia ilícita de armas y asociación ilícita.

Estaba previsto que pasaran a disposición judicial en las últimas horas en unión de las diligencias prácticas.

Como adelantó este periódico, los delincuentes fueron especialmente activos durante la pasada Feria y actuaron en distintas zonas de la ciudad, como Sacaba Beach, la zona del pantano del Agujero o en las proximidades del recinto ferial de Cortijo de Torres.

Los ladrones se aproximaban a las víctimas con sigilo y las desconcertaba reventando algunas de las lunas con un objeto contundente. Después, las amenazaban con un arma de fuego para hacerse con el botín, que habitualmente suele ser el dinero en efectivo que lleve la pareja y sus teléfonos móviles.

Los testimonios de los asaltados reflejaron la agresividad de los jóvenes.

Inicialmente se les imputaban seis robos con violencia e intimidación en la capital malagueña y al menos otros dos en municipios relativamente próximos, como Álora o Pizarra, lo cual denotó que su radio de acción era más amplio y que se desplazaban en un vehículo.

Uno de los elementos claves del caso era determinar dónde tenían su «base» desde la que se trasladaban para actuar, pues no se descartaba que fuesen vecinos de otra localidad y que robaban en otros puntos de la provincia para no ser vinculados por su procedencia.

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