El ministro conversa con Manuel Alcántara
El ministro conversa con Manuel Alcántara - F. SILVA
GALARDÓN

Méndez de Vigo: «Manuel Alcántara es un magnífico candidato para el Premio Cervantes»

El Ministerio de Cultura entrega en Málaga las Encomiendas de la Orden Civil de Alfonso X El Sabio al columnista Manuel Alcántara y al humanista Antonio Garrido

MÁLAGAActualizado:

Manuel Alcántara era columnista antes, incluso, de que muchos de sus lectores actuales hubieran nacido. Dedicación que sigue practicando cada tarde, a las 17.00 horas, delante de una vieja máquina de escribir. Donde se enrolla un impoluto folio blanco que, minutos después, sale con otra lección de vida para la contraportada de los medios locales de Vocento. Otra obra para degustar, otra más en los últimos 50 años, pero diferente a todas las anteriores. Por esta dedicación, el día de su cumpleaños, sus amigos pidieron que el anciano periodista y poeta no se vaya sin el Premio Cervantes, a lo que se ha sumado este sábado el ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, antes de entregarle la Encomienda de Alfonso X El Sabio: «Manuel Alcántara es un magnífico candidato para el Premio Cervantes».

Méndez de Vigo destacó aquella regla no escrita que dice que un año se le entrega a un escritor americano y al siguiente a uno español. En 2017 fue galardonado el nicaragüense Sergio Ramírez. «Este año le toca a un español», apuntó el ministro, que aseguró que «el jurado es soberano, pero que debe ponerse a ello», en relación a la candidatura del autor malagueño, que ha recibido este sábado una de las mayores distinciones civiles que otorga el Estado.

En un acto de reconocimiento a «dos personas ejemplares»: Manuel Alcántara y Antonino Garrido. Se les reconoció su aportación a la cultura nacional. «Han contribuido a hacer un país nuevo desde una ciudad que es espejo de otras muchas capitales europeas por su proyección cultural», remarcó el ministro, que primero se detuvo en la figura de un humanista cuya obra está patente en la sociedad malagueña.

Sonia Hurtado, viuda de Antonio Garrido, recogió la distinción
Sonia Hurtado, viuda de Antonio Garrido, recogió la distinción - F.S.

Antonio Garrido no sólo fue director del Instituto Cervantes en Nueva York, sino un impulsor de la cultura en Málaga, donde fue uno de los fundadores de la Facultad de Ciencias de la Comunicación. Promotor de la apuesta museística de la ciudad y ligado estrechamente a la Málaga cofrade en la que nunca perdió la esperanza. «Disfrutador de la vida al servicio de su gente, tierra y cultura», señaló el ministro, que sentenció que la encomienda «encaja con el sentir popular».

La medalla a título póstumo la recogió su viuda, Sonia Hurtado, que recordó que Don Antonio fue su profesor desde los 19 años en casi todo hasta el final, teniendo como principal virtud «su fuerza, coraje y dignidad ante la adversidad».

De Alcántara se recordó que es el decano del columnismo en España. «Cronista apasionado por la construcción de la columna diaria. Este es un reconocimiento al artículo de opinión que tanto nos inspira e ilustra», sentenció Méndez de Vigo, antes de darle la palabra para que Manuel Alcántara rememorara lo escrito por Antonio Machado al decir que «a las cosas del corazón le sienta bien un poquito de exageración». «Málaga exagera conmigo», dijo el maestro en relación a los premios y distinciones recibidos por su extensa carrera.

Reconoció que se acerca el momento de decir adiós un mundo que ha vivido y «bebido» intensamente. «Me voy lleno de gratitud y sin rencor con nada y con nadie», apuntó un autor al que le duele el separatismo en una España que ha contado con su mirada perspicaz en las últimas cinco décadas. «No hay que pedir que vosotros sigáis siendo buenos españoles en este momento especialmente confuso», sentenció Alcántara al recibir el galardón.

En la misma mañana, el maestro periodista había recibido la Medalla de San Isidoro de Sevilla de manos de Juan Carlos Heredia, presidente nacional de la Unión Nacional de Escritores de España, en un solemne acto en la Casa de Melilla en Málaga. La concesión le distingue por su aportación destacada a las letras y el reconocimiento generalizado a su labor impulsando la Cultura.