La familia Nakachian tras el secuestro
La familia Nakachian tras el secuestro - ABC
ANIVERSARIO

Mélodie Nakachian, la mujer anónima que fue la niña secuestrada más mediática

Se cumplen 30 años desde que un grupo criminal francés la tuviera retenida durante once días, mientras reclamaban 1.500 millones de pesetas de rescate

MARBELLAActualizado:

Hace ahora treinta años se produjo el secuestro más mediático de España. Su protagonista era una pequeña de cinco años hija de un magnate libanés, Rymond Nakachian. El 9 de noviembre de 1987 Mélodie Nakachian fue raptada por un grupo criminal francés cuando su hermanastro la llevaba al colegio británico Aloha de Marbella. Durante 11 días, su rostro fue el más buscado de todo el país. Llenó portadas y abrió informativos. Todo el mundo conocía a la pequeña. Tras aquello se ocultó. Ahora nadie sabe cómo es. «No quiere que la conozcan en los aeropuertos», decía su madre, la cantante coreana Kimera, en una entrevista años después. De lo poco que se sabe de aquella niña es que vive en Estados Unidos, donde cursó estudios y ahora es una joven anónima de 35 años.

Fue raptada a punta de pistola por una banda organizada que pidió como rescate 1.500 millones de pesetas – entonces 13 millones de dólares–. Los encapuchados encañonaron a su hermano con un arma recortada –como contó el padre antes de fallecer– y se la llevaron entre amenazas de muerte. El episodio acabó con la relación de padre e hijo durante más de 20 años, tras reprochar el progenitor que no hubiera dado su vida defendiendo a su hermana. Comenzaron 11 días de incertidumbre en Villa Mélodie en Estepona. Fue buscada sin descanso por unas autoridades desbordadas por el impacto mediático del caso. Nakachian se planteó pagar e, incluso, llegó a preparar más de 350 millones de pesetas para el rescate. Finalmente, fue liberada por agentes del Grupo Especial de Operaciones de la Policía Nacional (GEO) en un apartamento de Torreguadiaro (Cádiz), cerca de Sotogrande. Su padre reconoció años después que, cuando le dieron la noticia, estaba contando dinero y preparando el pago por su hija.

Una nota aparecida en Benalmádena es lo que llevó a los agentes hasta el paradero de la pequeña. Con un fajo de billetes nuevos de 500 francos había una cuartilla doblada en la que se reseñaba en francés que los captores estaban cansados de negociar y que «dejarían de alimentar a Mélodie». Esa fue la pista definitiva. El inspector jefe José Antonio Martín Bolaños siguió la pista con la mujer que encontró la nota y que recordó a un joven en chándal. Las pesquisas les llevaron a un edificio de apartamentos, donde les dicen que un grupo de franceses, entre los que hay una descripción que encaja con el sospechoso, han vivido allí. Se da con una matrícula de un Renault 5 y se encuentra al sospechoso. La banda estaba en jaque.

El aviso de la interpol

La interpol avisa de una alerta de Francia sobre una banda que preparaba un golpe en el sur de España. Se obtienen las identidades y, en el décimo día de secuestro, comienza la operación de rescate, que acaba a las 4.00 horas del día siguiente con la liberación de la pequeña Mélodie de las garras de una decena de criminales, que fueron procesados. El 1 de febrero de 1994 terminó el juicio de este caso. La Audiencia Provincial de Málaga consideró autores a los franceses Jean Louis Camerini, Jean Marie Caillol, Alain Coelier, Constant Georgoux y el español Ángel García Menéndez, el único que pidió perdón a la familia y al que Raymond Nakachian decía haber perdonado. García Menéndez cumplió seis años por su participación en los hechos. También la francesa Nadine Etienne estuvo procesada. Era la madre de una de las compañeras de clase de Mélodie y había asistido a un cumpleaños en la casa de la familia. Tras ser encausada huyó de la justicia.

Otros fueron juzgados en Francia. Jean Louis Camerini fue considerado el cerebro de la operación, el reclutador de la banda y el responsable de redactar los anónimos enviados a la familia Nakachian. En enero de 1992 fue condenado a 21 años y cinco meses de cárcel. Cumplió un tercio de la condena y fue de nuevo detenido en 2003 por un delito de atraco a mano armada en Bayona (Francia). El último en ser encarcelado fue Jean Marie Caillol en febrero de 1994. Le condenaron a 14 años de cárcel por ser el casero del secuestro. Algunos de los criminales fueron reincidentes, como Alain Coelier que volvió a ser detenido en 2006 acusado de narcotráfico y fue asesinado en un ajuste de cuentas en 2010.

Mientras tanto, Mélodie se hizo mayor e intentó superar sus traumas. La familia entera quedó marcada por aquel suceso que cumple ahora 30 años, como reconoció el patriarca en el 25 aniversario. Amparada en su anonimato, vivió con su madre hasta que decidió marcharse a estudiar a América. La familia, que fue una de las más insignes de Marbella en los 80, con visitas a su casa de estrellas como Robert de Niro, se replegó tras aquel suceso. Raymond y Kimera comenzaron a tener algunos problemas financieros y, tras la muerte del magnate libanés en 2014, la debacle económica se vino encima. Kimera fue desahuciada en 2015 con la esperanza de que los derechos de sus canciones le permitieran volver a adquirir la propiedad. La coreana sigue afincada en la Costa del Sol, donde recibe las visitas de una anónima Mélodie.