El tenista británico Jamie Murray durante su entrenamiento
El tenista británico Jamie Murray durante su entrenamiento - EFE
DEPORTE

Marbella ya luce para la Copa Davis

La ciudad ha requerido de una inversión superior al millón de euros para adaptarse y poder acoger la eliminatoria contra Gran Bretaña

MARBELLAActualizado:

Feliciano López o David Ferrer ya toman contacto con la tierra batida de la pista central de Puente Romano. Lo hace también el equipo inglés. Ambos a la espera de dirimir quién pasa la primera fase de la Copa Davis, que se juega desde el viernes al domingo en Marbella. En uno de los clubes de tenis más ilustres de Europa, con nombres en su historia como Bjorn Borg y Manolo Santana –ambos exdirectores del enclave–. Las gradas supletorias están preparadas, las carpas se están montado, se han pintado las carreteras y los bordillos. Se limpian las acereras y las banderas de España y Gran Bretaña adornan las farolas de la Milla de Oro. Este jueves al mediodía, se celebra el sorteo y el viernes comienza a botar la pelota.

No estarán ni Rafael Nadal, ni Andy Murray, pero eso no quita impacto a la celebración del evento, por el que las administraciones han apostado como un medio de promoción del territorio. Se espera superar los datos de impacto económico de la eliminatoria contra Alemania en 2009. En aquella ocasión se cifró en 10 millones de euros. Esta vez, al ser el mercado británico el principal emisor de turistas en la Costa del Sol, las estimaciones se sitúan por encima de aquella cifra. Razón por la que las diferentes administraciones han aportado un canon para poder acoger la eliminatoria que se sitúa en los 484.000 euros.

Y no sólo es canon, porque al margen ha habido que hacer un sinfín de adaptaciones que elevan la inversión por encima del millón de euros, según las cifras oficiales. Cuantía sufragada por el Ayuntamiento de Marbella y por las entidades colaboradoras y patrocinadores. Sólo en la pista habrá 9.000 personas ávidas de las hazañas de los suyos, tanto en la parte española como en la británica, de la que se espera una buena afluencia de simpatizantes estos días, por el gran número de residentes británicos que tiene la provincia. Se han dispuesto más de 1.400 plazas de aparcamiento para acoger a todos los vehículos que puedan llegar a esta zona de la ciudad.

El objetivo es vender una Costa del Sol paradisiaca, con largas jornadas de sol en febrero, a través de su «gran joya» turística. Es mostrar al principal cliente un destino envidiable, donde ya hubo más de dos millones de pernoctaciones en 2017 de británicos. Enseñar al mundo las bondades de este enclave turístico del sur de Europa, al que se puede llegar por un vuelo directo a través del aeropuerto internacional de Málaga. Los primeros sondeos de ocupación hechos públicos para el fin de semana dicen que los hoteles estarán por encima de un 70 por ciento, sobre todo los de cuatro y cinco estrellas. En gran parte por el millar de plazas que ocupa el «staff» de empleados que ha desembarcado en Marbella para estos días de las diferentes entidades organizadoras.