El alcalde, Francisco de la Torre, junto al concejal de Nuevas Tecnologías, Mario Cortés
El alcalde, Francisco de la Torre, junto al concejal de Nuevas Tecnologías, Mario Cortés - ABC
NUEVAS TECNOLOGÍAS

Málaga invertirá 155 millones en cinco años para ser más «inteligente»

Ambicioso plan del Ayuntamiento para aplicar las nuevas tecnologías a los servicios públicos y facilitar la vida al ciudadano

MÁLAGAActualizado:

Inteligencia artificial controlando el tráfico, energía renovable al 100% en cuanto al consumo municipal, robots capaces de limpiar la calle debajo de los coches, firmas de documentos oficiales desde casa... Málaga sigue persiguiendo retos. Una vez cumplido el gran eje estatégico que ha supuesto la apuesta por la cultura como imán turístico, el Ayuntamiento plantea ahora dar un nuevo y trascendental paso en aras a convertir la ciudad en verdaderamente inteligente.

Para ello, más allá de buenas intenciones o discursos grandilocuentes, se ha puesto plazos y cifras concretos. Hasta 2022, invertirá 155 millones de euros —el 75% con fondos municipales y el resto con otros fondos públicos y privados— en desarrollar el Plan Estratégico de Innovación Tecnológica. Un documento que presentó ayer martes el alcalde, Francisco de la Torre, junto al concejal de Nuevas Tecnologías, Mario Cortés, y se espera pueda ser aprobado en el próximo pleno.

De lo que se trata con este plan es de mejorar los servicios que ofrece el Consistorio con la aplicación de los instrumentos más innovadores para optimizar la eficiencia municipal. Así, consideran sus gestores, se conseguirá mejorar la vida del ciudadano dando paso además a una ciudad más sostenible. En la elaboración del documento, que contempla un total de 204 proyectos a desarrollar, han participado todas las áreas del Ayuntamiento y empresas municipales, con un total de 71 profesionales implicados, entre técnicos y cargos políticos.

Videovigilancia

El plan establece seis ejes estratégicos, «Hábitat sostenible y seguro»; «Movilidad inteligente», «Economía innovadora», «Infraestructuras TIC», «Transformación digital» y «Servicios al ciudadano».

En sus más de 400 páginas, proyectos como la incorporación de la videovigilancia como herramienta de mejora de la seguridad de la ciudad, de la que se pretende que actúe «de forma automática» cuando se produzca alguna situación de crisis prevista o no, como un accidente de tráfico o una manifestación. También, el objetivo de lograr el balance energético cero con la instalación de placas fotovoltaicas en los edificios municipales o medidas como extender la tecnología led.

En cuanto al transporte público, se persigue promover su intermodalidad y modernizar el sector del taxi acercándolo a las nuevas tecnologías y al vehículo eléctrico, además de apostar por la implantación del vehículo autoguiado.

Importante resultan también los planteamientos para mejorar las relaciones del ciudadano con el Consistorio. Así, se unificarán las 14 aplicaciones móviles existentes en una sola además de conseguir mediante firma digital que el papeleo se haga desde casa.

Por último, se hace hincapié también en la necesidad de «vender» Málaga en el exterior como una ciudad imán de talento y atractiva para vivir, colaborando incluso financieramente con inversores.