Leopoldo Abadía
Leopoldo Abadía - ABC
ENCUENTROS ABC

Leopoldo Abadía desgrana en Málaga el papel de los abuelos en la sociedad actual

El escritor y profesor presenta su último libro «Abuelos al borde de un ataque de nervios» en los Encuentros ABC en Málaga

MÁLAGAActualizado:

Hace 28 años, Leopoldo Abadía fue abuelo por primera vez. Cuando llegaron al hospital a conocerlo, su mujer a modo profético, le dijo a sus 12 hijos que no serían canguros. Abuelos sí, pero no canguros. 50 nietos después de aquello y a la espera de un bisnieto, no se arrepienten de esa decisión. Es el punto desde el que arranca la idea del nuevo libro de este profesor de Zaragoza que fue capaz de explicar de una forma sencilla la crisis que asoló el país en la «La crisis ninja».

Ahora en «Abuelos al borde de un ataque de nietos» responde a las preguntas habituales que formulan aquellos que lo conocen. Será el próximo martes 15 de mayo en los Encuentros ABC en Málaga en el salón de actos de Unicaja en la Plaza de la Marina a las 20.00 horas.

Es una reflexión con su habitual sensatez y sentido del humor. Una obra que habla de la vida y desgrana los temas cotidianos. «La gente me pregunta cosas extrañas», explica Abadía para reseñar que el libro trata de responder a cuestiones como si sabe el nombre de todos los nietos o si no los confunde. Es un libro en el que explica inquietudes como si entiende a los pequeños o simplemente si los aguanta o cómo se niega a maleducarlos. «No hay paga semanal, porque entre otras cosas sería pagar a 50 mozos», detalla Leopoldo Abadía, que señala que el bisnieto será uno más.

En este libro editado por Espasa se habla del cariño incondicional hacia sus nietos, lo poco que se entienden en ocasiones o el cambio generacional. En el libro se trata una metamorfosis del concepto de emergencia. «Si los padres llegan de trabajar por la noche y se encuentran a los niños comidos, bañados y en la cama. Es una ayuda. Esas son las nuevas emergencias», explica Abadía, que dice que los abuelos deben apoyar a los hijos que trabajan. Sin embargo, defiende que los padres deben contratar un canguro en casos como irse de vacaciones o salir a cenar una noche.

En su familia son 76 miembros, relata el escritor, que recuerda la complicada logística de una simple reunión familiar. «Hace dos años nos juntamos 56 para cenar en Navidad. Lo hicimos en zonas diferentes. Montamos 3 comedores», explica Abadía, que recuerda que si hay que hacer comida para todos se encargan sus hijas y nueras, aunque la mejor opción es «encargarlo».