TURISMO RESIDENCIAL

Invertirán 250 millones de euros en construir «el balcón de la Costa del Sol»

La urbanización Palo Alto se aprovecha de la marca Marbella en el sector lujo, pero se desarrolla en Ojén para aprovechar la Sierra de las Nieves

Matías Villarroel, arquitecto y promotor, explica el proyecto sobre el terreno
Matías Villarroel, arquitecto y promotor, explica el proyecto sobre el terreno - J. J. M.

La Costa del Sol ha arrancado con la construcción de un nuevo destino de lujo para el turismo residencial. El fondo londinense Round Hill Capital ha anunciado este miércoles que invertirá 250 millones de euros para crear un destino de referencia en medio de la naturaleza y a sólo cinco minutos de Marbella. El nombre elegido para el lugar es Palo Alto, en tributo a los pinsapos que pueblan la zona y que son los árboles más altos del Mediterráneo. «Es el verdadero balcón de la Costa del Sol», aseguraba José Antonio Gómez, alcalde de Ojén, municipio en cuyo término se va a desarrollar este proyecto, paralizado por la crisis y recuperado por este fondo británico para hacer un lugar de referencia para el cliente de mediana edad nórdico. En total se van a construir 800 viviendas en un paraje natural, que es «Reserva de la Biosfera» y que está dando los pasos necesarios para convertirse en el tercer Parque Natural de Andalucía.

La urbanización tendrá una baja densidad en las construcciones, por lo que primarán las zonas verdes. Un macro complejo, que está anclado sobre unas 700 hectáreas de terreno, que fueron rescatadas de un antiguo proyecto de la andaluza Prasa que acabó embargado, en manos de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) y ahora adquirido por 30 millones de euros para revitalizarlo y convertirlo en un complejo de alta calidad con todo tipo de comodidades.

«En la sociedad en la que vivimos el lujo es el tiempo y el silencio, que es lo que nadie tiene. Aquí podemos desarrollar un proyecto donde aportar ambas cosas», relataba Matías Villarroel, arquitecto y promotor de esta urbanización. Los inquilinos tendrán un servicio de conserjería, una casa club con un gimnasio equipado al más alto nivel, guardería, lavandería o un servicio de vegetales de temporada donde se recibirá en casa una pequeña caja con los productos salientes de los huertos orgánicos que se pretenden crear. «Todo esto a sólo 30 minutos del aeropuerto y al lado de Marbella», recordaba el promotor.

La construcción está programa en 10 fases a erigirse en una década, aunque la promotora pretende acortar los plazos a un máximo de 7 años. «La primera fase costará unos 36 millones euros con un período de ejecución de unos 20 meses», afirmaba Villarroel, quien explicó que ya están las licencias, que sólo tardaron un mes y medio, y que las obras comenzarán a primeros de año. «A partir de ahí el mercado será el que marque los tiempos y las necesidades», aseguraba el arquitecto.

Entre las actuaciones en el entorno está la recuperación del Camino de los Pescadores, que va desde las montañas al puerto pesquero de Marbella y que puede ser una ruta natural de senderismo junto al río. «Un entorno natural en el que hacer senderismo o salir con la bicicleta, que es algo que los clientes nórdicos aprecian mucho», señalaba el promotor, quien también añadió el desarrollo de las villas de lujo en la montaña pueden estar antes de lo previsto. «Están en la fase siete, pero el mercado nos dirá si se ejecutan antes», matizaba Villarroel, quien explicó que lo más inmediato es terminar la urbanización del terreno, que dejó casi concluida Prasa y que estará acabada antes de que se finalice el proyecto, porque «queda muy poquito». «La urbanización está conectada al saneamiento integral de Ojén, por lo que no harán falta depuradoras, ni infraestructuras de este tipo», concluía el alcalde. «Se está estudiando la implantación de un complejo hotelero también en la finca», señalaba Villarroel.

Las obras comenzarán con 75 apartamentos divididos en nueve bloques diferenciados y con diversas escalas de precios y tamaños. Los más pequeños tendrán dos dormitorios en unos 120 metros con otros 40 metros de terraza. Luego estarán los de tres dormitorios con 140 metros más otros 40 metros de terraza y, por último, los áticos con cuatro dormitorios y 170 metros más otros 100 metros de terrazas. Los precios irán desde 440.000 euros a los 900.000 euros. «El valor va cambiando. Ya se han vendido más de la mitad de los apartamentos de la primera fase y sigue la demanda, por lo que los precios suben», matizaba Villarroel, quien aseguró que la urbanización aprovecha el nombre de Marbella por la cercanía con la ciudad, pero que no se desarrolla allí porque no hay terrenos disponibles para este tipo desarrollos.

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