MAFIA RUSA

Detenido un peligroso líder de la mafia rusa en Málaga

Vyacheslav Gulevich era el responsable de la organización «Kemerovo», asentada en Estonia

Otros tres miembros de la mayor organización de tráfico de drogas del país báltico han sido detenidos en Tallín

Momento de la detención en Mijas del - ABC

Policía Nacional, Guardia Civil y Policía de la República de Estonia han conseguido desarticular la mayor organización de tráfico de drogas de este país del este de Europa, en una operación coordinada por el Juzgado Central de Instrucción número dos de la Audiencia Nacional y la Fiscalía General de la República de Estonia. En una operación conjunta el pasado 2 de agosto se consiguió detener al máximo responsable la organización mafiosa rusa «Kemerovo», asentada en Estonia, Vyacheslav Gulevich, aunque el arresto del líder criminal se ha producido en Mijas (Málaga), donde residía. Otras tres personas han sido detenidas en Tallín (Estonia), como miembros de la organización criminal. Las autoridades estonias llevaban más de dos años investigando las actividades ilícitas de esta organización delictiva.

El líder de la banda vivía en la Costa del Sol, según los agentes, para «establecer una base de operaciones» y para «blanquear los capitales obtenidos ilícitamente». Gulevich fijó su residencia en España también por motivos de seguridad, dado que temía ser víctima de uno de los mencionados ajustes de cuentas. Fruto de la cooperación policial entre las autoridades españolas y estonias, después del asentamiento del responsable de la organización en Mijas, se inició una investigación conjunta para determinar sus actividades ilícitas en nuestro país, donde vivía rodeado de importantes medidas de seguridad. Desde Mijas daba instrucciones a su mano derecha para el control del mercado de la droga en Estonia.

Gulevich temía ser víctima de un ajuste de cuentas
La detención se hizo con otros tres dirigentes de la organización en Tallín (Estonia), incluido el lugarteniente del principal responsable del grupo, un experto en artes marciales que reclutaba a los «soldados» en el gimnasio que regentaba y que ejercía el liderazgo ante la ausencia de Gulevich. Diez de estos «soldados» habían sido detenidos a lo largo del último año por las fuerzas de seguridad estonias. Asimismo, se procedió al registro de sus domicilios, donde se incautó diverso material informático y documentación. En el registro realizado en la localidad malagueña se incautó documentación de contabilidad, dinero en efectivo escondido y diverso material informático pendiente de analizar, así como un hacha y un cuchillo de grandes dimensiones que el detenido escondía bajo su almohada.

Esta operación adquirió una nueva dimensión tras el asesinato, en septiembre de 2016 por un ajuste de cuentas, del máximo líder del mundo criminal ruso en Estonia, Nikolai Tarankov, y que era el encargado de la recepción del dinero de las distintas organizaciones criminales asentadas en Estonia para su aportación a la denominada «obshack» o «caja común». Tarankov también ejercía de juez entre los líderes cuando surgía cualquier disputa. Su poder era reconocido desde los años 90, presidiendo las denominadas «shodkas», a las que asistían los 15 «ladrones en ley» más influyentes. Tarankov era hasta su muerte el principal responsable del tráfico de armas, drogas, extorsiones, prostitución y trata de seres humanos para la mafia rusa en Estonia.

El mafioso asesinado le retiró el apoyo a otro de los miembros de la banda que, hasta ese momento, controlaba el mercado de las anfetaminas en Estonia y había perdido una mercancía valorada en un millón de euros. Por dicha circunstancia, Viktor Vorobei –al ser defenestrado–, ordenó presuntamente su ejecución, lo que generó una lucha entre las distintas organizaciones para ocupar su lugar, produciéndose diferentes ajustes de cuentas y tiroteos entre los distintos clanes.

Por estos antecedentes, la presencia en el país del líder detenido tampoco se descarta que sea parte una guerra de clanes, ya que uno de los sicarios implicado en dichos tiroteos, perteneciente a una organización criminal rival de «Kemerovo», Paata Sakhokia, fue detenido el pasado mes de junio en Reus (Tarragona), poco después de entrar en España. En Estonia, recientemente había disparado a uno de los miembros de la organización desarticulada, tras irrumpir en una reunión que estaban llevando a cabo en un hotel de Tallin. Los investigadores no descartan que estuviera en España para matar a Gulevich.

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