Los hermanos Rincón, abogados de la soldado que denunció haber sido violada
Los hermanos Rincón, abogados de la soldado que denunció haber sido violada - EFE
VIOLACIÓN GRUPAL EN UN CUARTEL

Contradicciones entre los testigos del abuso sexual de la soldado de Málaga

Un militar afirma al juez que vio besándose a la denunciante con un compañero cundo ella asegura que no hubo consentimiento

MÁLAGAActualizado:

En espera de tener resultados sobre las primeras pesquisas en torno a la presunta violación grupal denunciada por una soldado del cuartel del Ejército del Aire de Antequera, el juzgado togado militar de Sevilla ha comenzado a instruir diligencias sobre el episodio anterior de abusos sexuales del que la misma mujer manifestó haber sido víctima.

Dos testigos de este caso prestaron declaración ayer jueves en la sede de dicho juzgado. Fue una declaración larga, por espacio de cinco horas, en la que además fueron sometidos a un careo en el que, según la defensa de la denunciante, incurrieron en contradicciones.

Cuando denunció la violación en grupo, presuntamente ocurrida en diciembre, la militar añadió que una noche de septiembre, un compañero con el que se había estado besando de mutuo acuerdo se propasó con ella una vez estuvieron dentro de su habitación, llegando a mantener relaciones sexuales no consentidas.

Siempre según el testimonio del abogado de la presunta víctima, el primero de los testigos que ayer presentaron declaración, una militar, se ratificó en su primera testificación y contó a la juez que la denunciante fue a su cuarto tras ese episodio contándole su versión de lo que había ocurrido.

Pero el otro testigo, un soldado, relató que en un momento dado había entrado en la habitación donde se estaba cometiendo el supuesto abuso. Aseguró que allí vio besándose a la denunciante con su otro compañero. Lo que pondría en duda el supuesto carácter no consentido del hecho.

Este extremo, sin embargo, fue desmentido por la primera testigo durante el careo que mantuvieron. Javier Rincón, socio de Rinber Abogados, que ejerce la defensa de la militar, afirma que la chica aseveró a la juez que el segundo había estado con ella y nunca se habría acercado a la otra dependencia.

Por este caso el supuesto agresor ya fue detenido en diciembre y puesto posteriormente en libertad con cargos. Las autoridades del cuartel no han tomado ninguna medida disciplinaria ni cautelar contra él, que sigue en su puesto. La denunciante, mientras tanto, se encuentra de baja y sometida a tratamiento psicológico.

Mientras tanto, se está a la espera de los resultados de los análisis de ADN que se han realizado a nueve soldados del acuartelamiento malagueño para cotejarlos con las manchas de semen que la soldado encontró en su ropa a la mañana siguiente de la noche en la que pudo ser violada por varios de sus compañeros.

La militar denunció en diciembre que la noche del 10 de ese mes estuvo de celebración en el Día de la Patrona del Ejército del Aire, virgen de Loreto, en un bar del núcleo urbano cercano al cuartel, Bobadilla. Allí, aseguró, notó un sabor raro en la cerveza que ingería, lo que le hace pensar que fue drogada. Un test que se realizó al día siguiente así lo habría corroborado.

En el bar afirmó haber sido víctima de tocamientos que pudieron tener luego continuación, dado que al día siguiente encontró manchas de semen en sus medias y su pijama. Su testimonio hubo de ser arrojado en varias comparecencias dado que en un principio adujo no recordar demasiado bien lo ocurrido, lo que achacó a la posibilidad de haber sido narcotizada.