José Guirao Cabrera, director de la fundación Montemadrid.
José Guirao Cabrera, director de la fundación Montemadrid. - ABC
Experto en arte

José Guirao Cabrera: «Algunos catalanes entienden la diferencia cultural como superioridad»

El director de la fundación Montemadrid pide sacar más partido al patrimonio andaluz

JaénActualizado:

El director de la fundación Montemadrid, José Guirao, critica que determinados catalanes entiendan la diferencia cultural como superioridad. Guirao, experto en arte nacido en el municipio jiennense de Pulpi, también lamenta que Andalucía no saque a su patrimonio cultural el partido que merece. 

- En su libro La palabra pintada, Tom Wolfe aseguraba que en el arte moderno quien tiene la última palabra es el crítico. ¿Está de acuerdo?

- Es una conclusión algo exagerada, pero es cierto que la crítica tiene hoy un papel muy preponderante en el mundo del arte. Los marchantes y los galeristas, fundamentales para el artista, siempre han tenido peso, pero nunca como ahora. En cualquier caso, el único crítico certero es el tiempo. Artistas muy importantes en una época no lo son nada en la siguiente. O al revés. Lo bueno del arte es que deja los finales abiertos.

- ¿Es arte todo lo que reluce?

- No. En absoluto. El arte es un proceso de depuración. Es normal que en cada generación haya una eclosión de artistas, aunque algunos no lo sean. Es importante que haya un caldo de cultivo donde se desarrolle el juego de la prueba y el error. Hay que equivocarse muchas veces para acertar. Puede parecer que hay inflación de artistas, pero incluso los que no lleguen a serlo pueden ser interesantes, precisamente porque señalan caminos equivocados.

- A quienes le reprochaban su vanguardismo Picasso replicaba que ya que admitían que podía pintar como Rafael le dejaran pintar como Picasso. ¿Se cuestiona también hoy la incursión en el arte abstracto de los pintores figurativos?

- La cuestión es que después de Picasso no ha surgido ningún pintor como él. Y no hablo de calidad, sino de su modo de entender la pintura. Él tenía un sentimiento totalizador del arte. Por eso deshacía. Deshacía porque sabía hacerlo. Hoy hay gente que quiere deshacer, pero no lo consigue.

- ¿Por qué ya nadie pinta Las hilanderas?

Cuando una cosa ya está hecha, hay que hacer otra. Las hilanderas ya están pintadas. El mundo del arte tiene que descubrir mundos nuevos, si bien es cierto que en la formación artística pura y dura ha perdido importancia el dibujo, que está en la base de todo y que es la clave de todo.

- A usted, que conoce bien la realidad artística andaluza, ¿qué opinión le merece la opiníón de Jordi Pujol sobre el hombre andaluz, del que escribió que vive en un estado de miseria cultural?

- El problema de algunos catalanes es que entienden la diferencia como superioridad. Me parece de mal gusto hablar así de otras culturas. De ellas puedes hablar en término de diferencia o de admiración. Hacerlo en término de desprecio me parece una señal de incultura. Además, los grandes escritores del siglo XX (Picasso, Lorca, Cernuda, Machado, Alberti...) han sido andaluces. No hay en las letras catalanas un movimiento comparable. Ni en la música. Ahí tenemos a Falla. Creo que estos catalanes confunden nivel de desarrollo con cultura.

- Por emparejar conceptos, ¿cuál es el desarrollo cultural de Andalucía?

- Se puede decir que hay dos niveles. En una serie de apartados estamos muy bien, ya que contamos con figuras excelsas de la cultura internacional, pero el impresionante patrimonio no se aprovecha del todo. Andalucía, que es prehistoria, que es Roma, que es arte islámico, que es barroco, que es renacimiento, tiene que sacar más partido de ese patrimonio.

- El informe Pisa sitúa a Andalucía en la cola del sistema educativo. Sin embargo, esta tierra es un vivero de artistas ¿una cosa es la educación y otra la cultura?

- Hay menos relación entre la educación y la cultura de la que debiera. El sistema educativo se ha degenerado en todas partes, no sólo en Andalucía. Ahora se centra en materias que se supone que generarán empleo sin tener en cuenta que hay habilidades fundamentales para el empleo y para la vida que se desarrollan a través de la cultura. Pongo como ejemplo el teatro, que no sólo es trabajo en equipo. El teatro es básico para perder el miedo al público. En la enseñanza anglosajona los niños tienen que exponer su trabajo ante los demás, leer lo que han escrito. Aquí hay mucha gente que no sabe cómo hacer una entrevista de trabajo porque no le han educado para esa situación.

- Entonces, ¿más letras y menos ciencias?

- Las matemáticas están muy bien, pero hay que enseñarles a los niños la importancia de la emoción. Cuando estudiaba filología tenía una profesora, Soledad Puértolas, que nos hacía leer todos los libros de los que hablábamos en clase. No hablábamos de Cervantes, leíamos El Quijote. Es una pena que no se utilice más este recurso en la escuela. A los chavales les vendría muy bien.