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Economía

Crisis terminal de la Cámara de Comercio de Jaén

La falta de candidatos para gestionarla aboca al cierre de una entidad con 128 años de historia

JaénActualizado:

La Cámara de Comercio de Jaén, una de la seis más antiguas de España, tiene un déficit cercano a los 9 millones de euros y adeuda 40 meses de sueldo a sus empleados. Lo que no tiene es aspirante a presidirla y, en consecuencia, futuro. Su cierre, que simboliza el fracaso de la actividad industrial de la provincia, es casi seguro tras la reunión mantenida ayer por la junta electoral, que, en el marco del proceso para elegir una nueva dirección del órgano cameral, constató la inexistencia de candidaturas. El órgano electoral ha determinado comunicar tal situación a la Consejería competente en materia de Cámaras de Comercio, al objeto del nombramiento de una comisión gestora que lleve a cabo la liquidación de la entidad, con carácter previo a su extinción.

Los números de la entidad no siempre han sido negativos. Al contrario, hasta el inicio de la reciente crisis económica eran tan buenos que la Cámara de Comercio de Jaén, fundada hace 128 años, se había convertido en uno de los principales centros de poder de la provincia. Tanto, que su control se lo disputaron PSOE y PP tras el mandato exitoso de presidentes desvinculados, al menos directamente, de la acción política, uno de los cuales, Hermenegildo Terrados, fue el impulsor de la feria internacional del aceite de oliva e industrias afines (Expoliva), el mayor escaparate mundial del producto. Después de ellos, la gestión empeoró y, con ella, la bonanza, truncada en la segunda mitad de la pasada década. Ofició de puntilla la eliminación de la cuota cameral en 2010.

Desde entonces, el órgano ha ido a menos, a pesar del esfuerzo realizado por uno de sus presidentes, Manuel Barrionuevo, quien entre 2014 y 206 llamó a todas las puertas posibles para reactivar a la institución, prácticamente arruinada bajo el mandato de su antecesor, Luis Carlos García. La gestión de García obligó a la Junta de Andalucía a intervenir la Cámara de Comercio tras constatar la prevalencia de los números rojos y la huelga de la plantilla, que exigía el pago de las mensuales atrasadas. La llegada de Barrionuevo sirvió para que los trabajadores desconvocaran el paro, pero no para que se resolviera su problema económico.

De ahí que los  empleados que aún prosiguen en la Cámara de Comercio estén en contra del anteproyecto de ley elaborado por la Junta de Andalucía para dar cobertura jurídica a la liquidación del órgano cameral. Los trabajadores han presentado alegaciones porque consideran que la iniciativa prospera les deja en una situación de abandono. A su juicio, el propósito de la administración autonómica es desvincularse de este órgano, a fin de eludir posibles responsabilidades derivadas de la tutela efectiva de la institución.