El alcalde de Linares, Juan Fernández, en su despacho del Ayuntamiento.
El alcalde de Linares, Juan Fernández, en su despacho del Ayuntamiento.
Política

La crisis del PSOE dinamita al equipo de gobierno del Ayuntamiento de Linares

El alcalde retira competencias a dos de sus concejales y el grupo le quita a él la portavocía

JaénActualizado:

El PSOE, que gobierna Linares desde hace casi 20 años, hace lo posible por perder la segunda alcaldía de la provincia. A un año y medio de las elecciones municipales, la crisis interna ha convertido al equipo de gobierno en un campo de batalla. El alcalde, Juan Fernández, resiste con un puñado de los suyos el embate del resto de concejales socialistas. El toma y daca es constante: el regidor golpeó primero al retirar las competencias a dos ediles afines a la presidenta del Gobierno andaluz, Susana Díaz. En réplica, su grupo acaba de sustituirleal frente de la portavocía.

Juan Fernández sigue, en cualquier caso, al frente del consistorio. Y depura al grupo tras perder la confianza en 2 de sus ediles. A uno de ellos, Luis Moya, hasta ahora primer teniente de alcalde, le ha retirado la competencia de hacienda, que gestionará el propio regidor. La segunda defenestrada es Pilar Parra, que además de edil es vicepresidenta de la Diputación. A ambos los acusa de traición, según una fuente de su entorno consultada por ABC, quien anuncia que el regidor no tiene miedo a las represalias. Previsiblemente, porque, previsiblemente, tras 5 mandatos al frente del Ayuntamiento no concurrirá a los comicios de mayo de 2019.

En principio, la intención de Fernández era seguir, pero supo que su tiempo político había concluido cuando en noviembre del año pasado fue sustituido tras una serie de maniobras internas de la secretaria general socialista por Daniel Campos, afín a la dirección provincial. Para responder, se ha tomado su tiempo, pero ha sido implacable: el 12 de enero retiró las competencias a ambos ediles. En consonancia, la reacción de su grupo también ha sido dura, al apartar al alcalde de la portavocía, que queda precisamente en manos de Pilar Parra.

El golpe en la mesa del alcalde, justificado por su falta de confianza en los ediles, deja dividido al equipo de gobierno, formado por 10 concejales. Menos de la mitad de ellos apoya al alcalde y la otra es crítica con Juan Fernández. Especialmente con su estrategia política, ya que es un regidor sumamente incómodo para la Junta de Andalucía. Tanto es así que la presidenta autonómica, Susana Díaz, no ha visitado oficialmente Linares desde que accedió a su cargo. Si lo hiciera se arriesgaría a la crítica amiga por los incumplimientos de su administración con Linares, convertida en un desierto industrial tras el cierre de la factoría de automóviles Santana Motor.

Juan Fernández es consciente de que su partido va a por él, pero no es una presa fácil. Antes bien, es tal vez el único dirigente socialista relevante que no rinde pleitesía al secretario general y presidente de la Diputación, Francisco Reyes, como acredita el hecho de que haya defenestrado a su vicepresidenta, actuación que ha motivado que el PSOE de Linares advierta de que pedirá la adopción de medidas contra el regidor por el incumplimiento de los estatutos.

La agrupación socialista arguye que la decisión de reestructurar el equipo de gobierno, que considera intolerable, ha sido adoptada de manera unilateral, sin consulta previa al PSOE y sin la autorización del mismo para ejecutarla. La acción, aclara, no ha sido consensuada por la ejecutiva, que la rechaza de forma unánime, por cuanto, según expone, valora el trabajo y la trayectoria política de Luis Moya y Pilar Parra.