Parados y estudiantes han portado la pancarta principal de la manifestación
Parados y estudiantes han portado la pancarta principal de la manifestación - ABC
Sociedad

Casi 10.000 personas se manifiestan contra la discriminación política de Jaén

El éxito de la movilización evidencia el hartazgo de los jiennenses con las administraciones públicas

JaénActualizado:

La segunda manifestación de los jiennenses en medio año para exigir inversiones públicas ha superado a la primera en número de participantes. Frente a las 7.000 de julio, cerca de 10.000 personas han recorrido el itinerario diseñado por la organización, compuesta por 150 colectivos ciudadanos. Los jiennenses han evidenciado hoy su hartazgo con una clase política que, según entiende la población, ha propiciado, o permitido, que la ciudad esté situada en los puestos de cola en los parámetros que miden el desarrollo. Así, carece industria, tiene un paro elevado y está mal comunicada tanto por carretera como por tren.

Aunque ha sido una manifestación contra los políticos, los manifestantes han logrado que la política no monopolice la movilización. A pesar de que han exigido inversiones, no han lanzado consignas contra las administraciones públicas, cuyos representantes más notorios no han hecho acto de presencia, a excepción del alcalde, Javier Márquez, quien ha elogiado la estrategia vecinal de reivindicar en la calle lo que se niega en los despachos. Como, por ejemplo, la ciudad de la justicia, el parque arqueológico y la conexión ferroviaria mediante la línea de alta velocidad.

Precisamente, la manifestación ha comenzado en torno al mediodía en la explanada de la estación de Renfe, donde el portavoz de la organización, Juan Manuel Camacho, ha hecho hincapié en los agravios, entre los que destaca, por ser el último de ellos, la exclusión de la ciudad de la inversión territorial integrada, decidida en comandita por la Junta de Andalucía y el Gobierno central, que reculan ahora, una vez que han comprobado que la movilización ha llegado para quedarse. Ambas administraciones habían creído que la manifestación del 19 de julio había servido para que el jiennense, de natural apático, gastara su munición reivindicativa.

Las pancartas de los manifestantes evidencian que no ha sido así. En la principal, portada por parados y estudiantes, se leía que Jaén merece más. En otra que un barrio de la ciudad, el Polígono de Valle, requieren atención de las autoridades. En una tercera, alumnos del conservatorio exigía mejoras para su centro. En la manifestación ha habido espacio incluso para la de una plataforma que pedía también inversiones para Linares. Con todo, la presencia de pancartas han sido escasa, dado que la organización convocante había solicitado durante los días previos que no se solapara el mensaje principal: denunciar la dramática situación de Jaén.

La mayor parte de los manifestantes ha participado en protesta por la desindustrialización de Jaén, por su elevada tasa de desempleo y por la crónica despoblación de una ciudad ninguneada, según la plataforma, por el conjunto de las administraciones públicas. Sobre esto punto el alcalde ha puntualizado que la única que invierte la totalidad de sus recursos en Jaén es la local, a pesar de que tiene una deuda de 600 millones de euros y 1.400 nóminas que pagar cada mes. La plataforma, no obstante, la incluye también entre las que no han hecho su trabajo, aunque, sea como fuere, lo cierto es que la presencia del regidor no ha sido criticada por los manifestantes. Respecto a la ausencia del resto de prebostes, Márquez ha aclarado que en una movilización ciudadana son los ciudadanos los que tienen que estar presentes.

De ser cierta la teoría del alcalde, el éxito de la manifestación acredita que los ciudadanos han cumplido su parte. A pesar de que ha transcurrido menos de un mes desde que se iniciaron los preparativos, la participación ha sido masiva, lo que evidencia el malestar subyacente en la sociedad por la discriminación sistemática de la ciudad. En este sentido, Camacho ha resaltado que, para cambiar la situación, los jiennenses exigen no sólo inversiones e infraestructuras, sino también compromiso y valentía a la clase política de Jaén, Sevilla y Madrid.