Dolores Martos González, en su vivienda de Jaén
Dolores Martos González, en su vivienda de Jaén - ABC
Sociedad

Una anciana de Jaén pide una subvención y le informan de que lleva más de 11 años muerta

Bases de datos de la Junta y de la Agencia Tributaria reflejan el supuesto fallecimiento

JaénActualizado:

Para la Agencia Tributaria Dolores Martos González falleció en 2006. Para la Junta de Andalucía en 2017. Para sus 10 hijos permanece viva. Y no en la memoria, sino en la sala de estar de su vivienda. Esta anciana de 81 años afincada en Jaén se muestra sorprendida de que ambas administraciones la hayan dado por muerta. Las razones por las que una persona que se llama como ella, tiene el mismo número de carné de identidad y vive en su domicilio ha fallecido administrativamente en 2 ocasiones son una incógnita para esta mujer que, cuando le preguntan por la experiencia, se toma con guasa su doble óbito: «Allí (en alusión al cielo) se está mejor que aquí».

«A lo mejor mi madre está relacionada con los gatos y tiene 7 vidas», ironiza su hija Laura Bonoso, asombrada aún por el embrollo burocrático. Ignora, como Dolores, la causa por la que tanto la administración central como la autonómica han dado por buena la defunción de una persona viva, pero no hurga en la herida, acepta que ha sido un error y pide simplemente que no se repitan unos hechos que le obligaron a mantener con su madre una conversación surrealista tras ser informada por una funcionaria de que había fallecido el 4 de octubre de 2017.

- Mamá, ¿cómo estás?

- Pues como ayer, ¿cómo voy a estar?

- No, si te lo pregunto porque ten han matado. Por eso no ten ingresan el dinero.

El dinero al que alude es el de la subvención que le concedieron para que se comprara una prótesis dental. La solicitud fue aprobada, pero como se retrasaba el ingreso, su hija Laura pidió que le explicaran la causa en la ventanilla pública, donde le comunicaron que su madre había fallecido. «¿Qué ha fallecido? ¡Qué poca vergüenza hemos tenido sus hijos: ninguno hemos ido al entierro!», contestó con sorna. Con todo, salió con una ligera comezón en el estómago: «No sé por qué, claro, porque había estado con ella 4 horas antes». Comezón que se acrecentó cuando supo después que para el Estado su progenitora llevaba muerta más de 11 años.

De ahí que tuviera que acreditar que estaba viva en varias dependencias. Desde el departamento de ayudas a mayores se desplazó hasta la oficina de la hacienda autonómica, donde, según expone, no fue bien recibida. «Cuando le expuse el caso, un empleado me dijo que si era tonta. Y le contesté que los tontos son los que dan por muerta a una persona antes de que se muera». Por lo demás, el trato ha sido exquisito y ha sido resuelto el equívoco, aunque la familia no ha salido de dudas. Sigue sin tener claro el motivo por el que la Agencia Tributaria fechó en 2006 el fallecimiento de Dolores Martos, en tanto que la Junta de Andalucía afirmó que el supuesto óbito se produjo el año pasado. «Si la fecha fuera la misma, todavía entendería algo, pero 2 fechas distintas, y con más de 11 años de diferencia, no me parece nada lógico», expone Laura.