El presunto autor del crimen, Francisco Javier M.R.
El presunto autor del crimen, Francisco Javier M.R. - EFE
Doble Crimen de Almonte

«No soy el autor, que cojan al asesino de Miguel Ángel y María»

El jurado se retirará a deliberar esta tarde, tras los alegatos de las partes y un mes de juicio

HuelvaActualizado:

«No soy el autor, que se coja al asesino de Miguel Ángel y María y se haga justicia». Entre lágrimas y con la voz entrecortada, el presunto autor del doble crimen de Almonte (abril de 2013), Francisco Javier M.R., ha tomado la palabra al final de la vista oral para reiterar su «inocencia» ante el jurado.

Tras una maratoniana sesión de más de seis horas, en la que las partes han expuesto sus alegatos, el acusado ha repetido que no es el autor de los crímenes de Miguel ángel Domínguez y su hija María de 8 años, marido e hija de Marianela Olmedo, la mujer con la que tenía una relación sentimental oculta y paralela a su matrimonio.

Acusaciones y defensa han solicitado a los miembros del jurado «sentido común – con interpretaciones encontradas- a la hora de valorar las pruebas que van a examinar a partir de esta misma tarde, cuando se retirarán a deliberar una vez que la magistrada que preside, Carmen Orland, le haga entrega del objeto del veredicto.

El Ministerio Fiscal, representado por Pablo Mora, y las acusaciones particulares en nombre de Olmedo y los padres de Miguel Ángel, ejercidas por Inmaculada Torres y Gustavo Arduán, respectivamente, han detallado la relación de hechos que consideran probado a lo largo de la vista, que se ha prolongado durante un mes. Marianela es el móvil de este horrendo crimen y es una víctima viva del caso. El acusado «tuvo la oportunidad de salir del trabajo, tuvo la oportunidad de acceder a cuchillos y a llaves de la casa», ha dicho Torres. 

En este sentido, han acotado el tiempo en el que se produjo el ataque del asesino, entre las 21.45 horas –cuando un amigo de Miguel ángel se va de la casa después de ver un partido y las 22.09 horas, cuando Marianela dijo haberlo visto al salir del trabajo, frente al establecimiento. En esta franja horaria se desarrollan dos conversaciones telefónicas de dos vecinos, que declararon oir gritos y la voz de un hombre además de la de la víctima.

Consideran además probado que dos testigos, vecinos de Almonte, lo situaron fuera del trabajo, entre las 21.05/21.10 horas y las 21.29 horas. Se trata de dos hombres que iban a caballo que afirmaron en sala que se cruzaron con Francisco Javier (a bordo de su coche, de color azul). Uno de ellos se dirigía a una finca de su propiedad en la que había quedado con un corredor y otros dos vecinos interesados en comprar un caballo. Tardó en llegar unos 10 o 15 minutos y, después de él, llegó el corredor, que hizo una llamada a los compradores porque aún no habían llegado, llamada que quedó registrada y se hizo a las 21.29 horas.

Una de las acusaciones han considerado que las únicas personas que han dado una coartada al acusado son la ex novia y su madre, la primera que dice que lo vio en el trabajo aquella tarde y la segunda, llegado a su casa después de salir, subrayando la dominación que Fransico Javier mantenía sobre ella.

La defensa, que ejercen en el caso los letrados Francisco Baena Bocanegra y Juan Ángel Rivera, han solicitado un veredicto de inocencia al considerar que no existen pruebas de cargo contra su cliente y que sería, en caso opuesto, «la muerte civil, la pena de muerte en vida. Pido Justicia en nombre de Fran, él no es el autor de estos hechos. El autor se está riendo de todos nosotros», ha manifestado Baena Bocanegra.

Desmontar la imagen de agresivo que se ha dado del acusado, acotar el tiempo para trasladar la afirmación de que no tuvo opción material de cometer los crímenes e incidir en que los restos de ADN de su cliente -hallados en tres toallas limpias recogidas en la casa- llegaron por transferencia secundaria a través de la lavadora -tras una contaminación masiva a Marianela a través de las relacione sexuales- , han centrado el informe de la defensa.

«La gran coartada de Fran son el tiempo y los móviles de los vecinos de las víctimas». Según su exposición, una vecina retransmite vía conversación de whasapp que se está produciendo una pelea en el domicilio de las víctimas, que acaba a las 22.03 horas de aquel 27 de abril de 2013 y a las 22,09 horas, Marianela indica que los vio, al salir del trabajo, enfrente del supermercado en el que trabajaban. «Ni poniéndose el traje de Superman y volar llega al establecimiento» desde la casa tras matar a Miguel Ángel y María, lavarse, cambiarse de ropa y cruzar Almonte, que estaba en fiestas.