Renzo, en la plaza de España de Sevilla
Renzo, en la plaza de España de Sevilla - FACEBOOK

Un jugador de rugby de Huelva, uno de los desaparecidos en el submarino argentino

Se trata de Renzo David Martín Silva, que jugaba con el Tartessos, el equipo que entrenaba su padre, Patricio Martín

SEVILLAActualizado:

Renzo David Martín Silva, jugador de rugby del equipo de Huelva Tartessos, es uno de los desaparecidos en el submarino Ara de las Fuerzas Armadas de Argentina. Pero, ¿qué hace un chico argentino jugando a rugby en Andalucía? ¿Qué hace un deportista onubense en un submarino argentino?

Todo empieza con Patricio y Luci, un matrimonio argentino originario de Mendoza que se asentó en Huelva hace años para ganarse la vida. Patricio, al que todo el mundo llama «Pato», se colocó como protésico dental en una clínica de la capital. En Argentina dejaron a sus dos hijos, ya mayores, un chico y una chica. El chico es, justamente, David, el triste protagonista de esta historia. Un militar joven que compartía con su padre el amor al rugby.

En 2012, recuerda José Carlos Topete, compañero de deporte de Renzo, Pato empezó a entrenar el equipo Tartessos, donde él también jugaba. Y esa misma Navidad, en un permiso del Ejército, Renzo vino a Huelva y se unió al equipo. «Era un portento físico y un chaval excelente», explica Topete. Desde entonces y durante cinco años, Renzo ha estado unido a Huelva a través del deporte.

«Renzo venía siempre que tenía vacaciones o permisos, normalmente en enero y febrero y jugaba con nosotros», explican quienes compartieron equipo con el argentino. «Era muy buen chaval, un poco reservado, callado, como el padre», añaden.

Tan callado es el padre que, una vez confirmada la desaparición de su hijo dentro del submarino argentino, solo explicó a sus conocidos de Huelva que se iba ausentar un tiempo por «motivos familiares». Nadie sospechó que el motivo es que su hijo iba dentro del submarino del que habla medio mundo y que dejó de dar señales hace días bajo el agua tras una probable explosión.

«Yo le pregunté por su hijo el 11 de noviembre, que si iba a venir a Huelva», explica Topete «y me dijo que estaba de maniobras». Poco después se confirmaría la peor noticia: una explosión en el navío ponía en jaque la vida de los marineros, entre ellos Renzo. La falta de oxígeno y la explosión hacen que todo el mundo dé por fallecidos a los militares, aunque la Armada argentina se niega a reconocer este extremo aún.

Topete recuerda de Renzo que era «un buen tío, no se metía en nada. Siempre se venía con nosotros a tomar una cerveza después de entrenar o de los partidos». Sociable pero poco hablador, tenía pensado casarse en su próximo permiso, a primeros de este año, con su novia de siempre, también militar argentina.

Un minuto de silencio lo recordó este pasado fin de semana en los partidos de categorías inferiores que se jugaron en Sevilla. Sus compañeros lo recordarán, si los padres quieren, cuando vuelvan de Argentina, donde están a la espera de noticias de Renzo.