La joven de Villablanca víctima de la agresión sexual en París
La joven de Villablanca víctima de la agresión sexual en París - ABC
Sucesos

Una joven de Huelva, agredida sexualmente por un celador en un hospital de París durante su estancia como Erasmus

La joven onubense, que lleva seis años esperando la sentencia definitiva, fue agredida cuando estaba semiinconsciente

HuelvaActualizado:

Lleva seis años esperando que la Justicia francesa dicte sentencia definitiva por la agresión sexual que sufrió en un hospital de París a manos de un celador – ya condenado en primera instancia- cuando fue ingresada a consecuencia de una crisis de epilepsia idiopática.

Marta L.R. (30 años) se encontraba en 2012 en París con una beca Erasmus y sufrió un episodio epiléptico que le provocó una crisis de ausencia. «Es como una especie de catatonia, que recibes impulsos y eres consciente de lo que pasa alrededor, pero no te puedes comunicar con nadie», ha explicado en declaraciones a ABC.

Cuando llegó al hospital del distrito de Clichy tenía una conciencia de 8 sobre 10, sintiendo como le practicaban un masaje cardiaco, notando que «me penetraban con un dedo, claramente sentí que alguien me mete un dedo en la vagina. En el estado en que me encontraba, pensé que me estaban limpiado o poniéndome una sonda», recuerda ahora, situando en aquel momento junto a la camilla a un enfermero y una enfermera un poco más alejada.

«Me quedé dormida y desperté a las dos horas en una pequeña habitación con la puerta abierta, y vi al trasluz a un hombre que luego me di cuenta de que era el mismo, aunque él no sabía que estaba consciente. Me metió la mano entera en la vagina, me tocó el pecho. Ya supe que pasaba algo, le agarré el brazo y comencé e gritar, de forma que vinieron varios enfermeros», ha relatado. «Un hospital es un lugar en el que te sientes supuestamente a salvo, y a mí me agredieron sexualmente», ha afirmado.

Marta puso una denuncia contra el celador, dando datos de su descripción física, un hombre con perilla y gafas. Después de dos suspensiones (febrero de 2016, por falta de intérprete, y septiembre de ese mismo año) el juicio se celebró en febrero de 2017.

Ante el tribunal alegó que no pudo tocarme por tomar una medicación por esclerosis que le privaba de deseo sexual, a pesar de toda la pornografía que se encontró en su casa en un registro. Se le declaró culpable y fue condenado a un año de cárcel –no ha ingresado en prisión- y al pago de 5.000 euros en concepto de indemnización.

El condenado recurrió y ayer, la vista señalada quedó suspendida a petición de su abogado por tener otro juicio. «La pesadilla no termina», se ha lamentado. 

Marta L.R., que ha lamentado la escasa ayuda de entidades como la embajada de España en París, ha pedido ayuda para que su caso se pueda solucionar de forma definitiva, ya que «han pasado seis años y todavía este hombre, condenado por agresión sexual, sigue sin pagar su culpa», ha reiterado.