FUNDACIÓN DOÑANA 21

Una guerra de familias socialistas rompe la paz en Doñana

La ex coordinadora de la Fundación Doñana 21 denuncia que sufre acoso laboral

Maria del Carmen Castrillo en una ponencia organizada por la Fundación Doñana 21
Maria del Carmen Castrillo en una ponencia organizada por la Fundación Doñana 21
MIGUEL ÁNGEL JIMÉNEZ Almonte - Actualizado: Guardado en: Andalucía , Huelva

La venganza política en el seno del PSOE de la comarca de Doñana se escenifica en estos días dentro de la Fundación Doñana 21, o al menos eso es lo que se desprende de las declaraciones de María del Carmen Castrillo. La que fuera coordinadora general del ente dependiente de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía desde el año 2011 hasta el 2014 denuncia «incomunicación, aislamiento, ocultación de información y hostigamiento», en un comunicado remitido a ABC y confirmado por la propia denunciante punto por punto. En dicho documento, Castrillo, a la sazón esposa del ex alcalde de Almonte, Francisco Bella, asegura que esta situación «dañina», «cuyas razones no tienen más explicación que la venganza política y el machismo recalcitrante que equipara las circunstancias de una mujer a las de su esposo», ha provocado su baja médica.

La ex coordinadora general de la Fundación Doñana 21 afirma que su carrera profesional en el ente público se vio «truncada» por la «dañina actuación» que ejerció en su contra el vicepresidente de la Fundación y alcalde de Villamanrique de la Condesa, el también socialista José Solís de la Rosa, según Castrillo a causa de la rivalidad de éste hacia su marido. Con él habría mantenido la denunciante una conversación en su despacho de Alcaldía durante la cual, asegura, el vicepresidente la habría instado a dimitir de sus funciones «pese a que yo no desempeñaba ningún cargo político», con la justificación de que «tú eres tú y tus circunstancias, y tus circunstancias se llaman Paco Bella», certifica María del Carmen Castrillo que le espetó Solís de la Rosa.

«Resulta lamentable que el machismo guíe y domine las decisiones de políticos que siguen pensando que una mujer siente , actúa y piensa en función de su marido», resume Castrillo, que señala tanto al alcalde de Villamanrique como al viceconsejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y presidente de Doñana 21, José Luis Hernández Garijo como artífices de una «venganza política dentro de su mismo partido», aprovechando que su marido está «temporalmente retirado de la política activa».

La aún trabajadora de la entidad que la Junta de Andalucía creó en 1997 para controlar la ejecución de los planes de desarrollo sostenible de la comarca de Doñana habla de «inquina política y falta de ética personal y profesional». «Refugiados en sus asientos», narra Castrillo que ha sido «despojada de sus funciones, incomunicada y encerrada nueve meses en un despacho sin tener acceso a los documentos necesarios» para realizar su labor, además de haber sufrido «difamación y calumnias».

Sin embargo, el alcalde de Villamanrique y vicepresidente de Doñana 21, José Solís de la Rosa, desmiente tajantemente a ABC las acusaciones vertidas por María del Carmen Castrillo y anuncia que interpondrá una querella contra ella y su esposo por sentirse «acosado y perseguido» y por recibir, según él, insultos en las redes sociales.

«No he tenido ninguna conversación con ella, lo desmiento», afirma el vicepresidente del ente público, que justifica la actual situación laboral de Castrillo en una reestructuración de la institución con motivo de los efectos de la crisis económica, reestructuración que afecta por igual a todos sus trabajadores. Así, Doñana 21 habría pasado de tener en nómina a 30 empleados a tan sólo siete, y todos ellos habrían renunciado a su estatus para pasar a ser técnicos con el fin de garantizar la continuidad de la Fundación que en estos momentos, y tras haber contado con presupuestos anuales de hasta tres millones de euros, subsiste gracias a una subvención nominal anual de la Consejería de Medio Ambiente.

«Habría que preguntarse cómo llegó ella a trabajar a la Fundación Doñana 21 y a ser su coordinadora general siendo su marido alcalde de Almonte», acusa Solís, que asegura que su nombramiento como coordinadora general no pasó por el patronato de la Fundación y se limitó a un acuerdo «sin firmar» entre ella y el anterior gerente de la institución, el socialista Antonio García Rebollo, quien para ocupar la gerencia cesó de sus funciones como concejal de Agricultura en el Consistorio almonteño bajo el mandato de Francisco Bella.

No es la primera vez que la situación laboral de María del Carmen Castrillo salta a los medios de comunicación. En abril de este año, el sindicato UGT denunció que María del Carmen Castrillo cobraba 5.000 euros mensuales por ocupar un cargo sin atribución de funciones desde septiembre de 2014, cuando dichas funciones habrían sido trasladadas al vicepresidente de la institución. Días más tarde, el presidente de Doñana 21, José Luis Hernández Garijo, desmintió vía comunicado a UGT y aseguró que la ex coordinadora percibía un salario de 3.000 euros.

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