Juicio a dos jóvenes en Huelva acusados de abuso sexual
Juicio a dos jóvenes en Huelva acusados de abuso sexual - G.C.
Tribunales

«Cabréame y verás»

Juzgan en Huelva a dos jóvenes por abusos sexuales y amenazas a dos menores a través de WhatsApp y redes

HuelvaActualizado:

Los jóvenes que se han sentado hoy en el banquillo en Penal 2 de Huelva como presuntos autores de abusos sexuales y amenazas a dos niñas (de 11 y 13 años) a través de internet y vía whatsapp han negado cualquier extorsión a las menores mientras sí han reconocido que contactaron con las víctimas.

Los acusados, ambos de 22 años edad, ha mantenido en la vista que conocieron a las denunciantes a través de un grupo de WhatsApp pero en desconocían sus edades y que se tratara de menores de edad.

En este sentido, han manifestado que pensaban que las niñas tenían su mismas edades cuando ocurrieron los hechos –a lo largo de 2013 y 2014- , entre 17 y 18 años, ya que «estaban muy desarrolladas», y que la relación no salió más allá del grupo en el que las conocieron.

Los acusados han afirmado que «nunca» intentaron quedar con las niñas ni las extorsionaron para que les mandaran fotos íntimas.

La Fiscalía solicita 12 años de cárcel para uno de los acusados por delitos de abuso sexual a través de Internet, difusión de pornografía y otro continuado de amenazas hacia la menor de 11 años, así como de otro de utilización de menor con fines pornográficos y contra su integridad moral, con respecto a la chica de 13.

Además, la acusación pública reclama que se le imponga libertad vigilada durante cinco años para su cumplimiento posterior a la pena de prisión, así como 15 años de prohibición de comunicación con las niñas y de aproximación no inferior a 200 metros.

El segundo joven se enfrenta a ocho años de cárcel por delitos de abuso sexual a través de Internet, tenencia de pornografía infantil y de amenazas condicionales hacia una de las menores, y de un delito de utilización de un menor con fines pornográficos y otro de amenazas hacia la otra. Además, pide cuatro años de libertad vigilada tras cumplir la pena y doce años de prohibición de comunicarse con las víctimas.

La Fiscalía sostiene que los acusados, para satisfacer su líbido, comenzaron a enviar mensajes de WhatsApp a las niñas con el fin de mantener una relación sentimental y sexual con ellas.

En uno de los casos, tras conseguir que la víctima le enviara fotos garantizándole que no las difundiría porque eran novios la amenazó tras negarse a mantener relaciones sexuales. «Cabréame y verás», le dijo según la denuncia de la víctima.