F.J.M., el único acusado del doble crimen de Almonte (Huelva)
F.J.M., el único acusado del doble crimen de Almonte (Huelva) - EFE

El autor del crimen de Almonte habría vuelto a la vivienda «cuando la sangre ya estaba seca»

El criminólogo declaró que la colcha de la cama estaba puesta encima y que no había pisadas de sangre

HUELVAActualizado:

El criminólogo y perito judicial Juan José Hellín Moro, que ha realizado seis informes en relación al crimen de Almonte (Huelva), ha señalado que de ellos se concluye, entre otras cuestiones, que el autor de los hechos habría vuelto con posterioridad a la vivienda «cuando la sangre ya estaba seca».

Durante su declaración, en el juicio que por esta causa se celebra en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Huelva, ha apostillado que esta conclusión se pone de manifiesto en dos aspectos muy concretos que se advierten en la casa.

El primero de ellos es que la colcha de la cama de matrimonio aparece puesta sobre la cama, como si estuviera hecha, cuando varias manchas ponen de manifiesto que en un momento determinado estuvo parcialmente sobre el suelo, lo que indica que se volvió a colocar en su sitio; sin embargo no existen pisadas en torno a la misma, lo cual indica que se hizo «cuando la sangre estaba seca».

Lo mismo ocurre, a su juicio, con los tres cortes que la pequeña de ocho años presenta en la pierna; necesariamente, ha indicado, para hacerlos el autor tuvo que pisar la sangre que había bajo ella y no aparecen huellas de calzado, por tanto «ésta estaba seca».

Sobre el arma utilizada, ha reiterado en varias ocasiones, tanto por los cortes en las víctimas como por la impronta que del mismo aparece en una toalla del baño exterior, que se trata de un cuchillo «profesional, con un borde muy fino y potente».

En relación al uso de los baños tras agredir a las víctimas, de sus informes, basados en los informes y documentación obrante en la causa, concluye que el del interior del dormitorio de matrimonio entra para coger una toalla con la que, posteriormente, ya en el de fuera «lava el cuchillo», dejando su marca en la toalla; además «se lava las manos con los guantes que llevaba puestos, se enjuaga pies y parte inferior de las piernas en la ducha, dejando marcas en el marco de la mampara con restos de sangre de las víctimas».

Hellín también ha realizado informes sobre las cerraduras y puertas de acceso a la vivienda, siendo tajante al afirmar que ambas «se tuvieron que abrir con las llaves originales»; y sobre los posibles guantes usados por el autor del crimen por las huellas dejadas en el escenario del crimen concluyendo que las trazas coinciden con las que tienen los empleados en el supermercado donde trabajaba el acusado.

La defensa ha tratado de poner en cuestión en varias ocasiones las conclusiones de estos informes, si bien el perito se ha mantenido firmes en las mismas.