ENTREVISTA A FRANCISCO JAVIER LOSCERTALES

«La administración es como un barco de mármol, está excesivamente burocratizada»

La patronal forestal denuncia los retrasos de la Junta de Andalucía en las ayudas para la realización de trabajos de prevención contra incendios

Francisco Javier Loscertales, gerente de la Patronal Forestal en Andalucía
Francisco Javier Loscertales, gerente de la Patronal Forestal en Andalucía - ABC
MIGUEL ÁNGEL JIMÉNEZ GARCÍA Almonte - Actualizado: Guardado en: Andalucía Huelva

¿Cuál es la situación de las ayudas de Prevención de Incendios Forestales?

En este momento la Orden está en fase de audiencia pública para que las sectoriales puedan presentar sus alegaciones. Teniendo en cuenta que el marco es 2014-2020 y estamos en 2017, llevan un retraso importante en su tramitación, debido a problemas administrativos. Si se hubiera tenido un poco más de anticipación, cuando estaba finalizando el anterior marco debería haberse empezado ya a prever el actual.

¿Cuánto tiempo de retraso acumulan, por tanto?

Normalmente el primer año es de carencia, por lo que aproximadamente llevamos año y medio o dos años de retraso.

¿Afecta esto a la oleada de incendios que sufren algunas zonas de Andalucía?

No creo que haya incidido mucho puesto que lo que está ardiendo es monte público, aunque también llevamos varios años sin tratamientos selvícolas de prevención en este campo. En los últimos tres años lo único que se ha hecho es actuar con inversiones del Infoca y el resto han estado prácticamente a cero. Eso sí es un problema. Si no se aborda pronto este tema el año que viene nos podemos tener serias dificultades.

¿Y a las empresas a las que ustedes representan?

Ha implicado un descenso de personal importante tanto en nuestras empresas como en las de consultoría. Algunas se han visto abocadas al cierre. Un 35% de las empresas del sector han desaparecido en los últimos cinco años a causa de la falta de inversión. La administración es una especie de barco de mármol, es muy difícil de ponerla en marcha y que navegue. Está excesivamente burocratizada.

¿Cómo valora que a pesar de la denuncia de su organización y de otras como Asaja, la Junta siga manteniendo su postura?

Ellos utilizan un criterio a largo plazo y nosotros, que tenemos que pagar las nóminas todos los meses vivimos a otro ritmo. El marco dura hasta 2020, hay previsión de prórroga hasta el 2023 para su justificación y por tanto, la administración, en su visión a largo plazo, ve que aún está a tiempo. Lo que demandamos es planificación, dividir de manera equilibrada la inversión, no hacer todo el grueso en los últimos años del marco y que la mayor parte se la lleve la empresa pública.

¿Se están haciendo los trabajos a pesar de estos retrasos?

No, es muy difícil que un propietario pueda abordar estos trabajos sin ayudas; son cantidades muy grandes. Sólo hemos hablado de los 14 millones de euros destinados a la prevención de incendios, pero hay 200 millones de euros más para la gestión forestal sostenible. Si la tramitación administrativa va lenta, hay cortapisas en las medidas que se han establecido e impiden que las ayudas puedan ejecutarse y haya que devolver fondos, se produce una paralización. Se escudan en que el PDR (Plan de Desarrollo Rural) ha tardado mucho en ponerse en marcha, pero no entendemos que en Agricultura las ayudas del marco lleven funcionando año y medio y en Medio Ambiente, no.

¿Qué respuesta da la administración a las denuncias de su asociación?

En las reuniones nos dan la razón, nos dan información, nos piden disculpas, pero lo que hace falta de verdad es el último empujón. Echamos en falta las ganas y el esfuerzo para que esto salga hacia delante de una vez por todas.

¿Cómo afecta esta parálisis a la sociedad en general?

Al final todo repercute. En el medio rural gran parte de las actividades que se hacen son estas, no hay otras, por lo que necesitan los trabajos forestales porque si no, el monte se quema, pero no por el abandono o por la falta de prevención, sino por el desapego de la propia población. Si quienes viven en el monte no lo quieren y no lo ven como algo de utilidad, el monte se termina quemando. Si Huelva no se hubiera quemado este año, no se estaría hablando de las ayudas. No esperemos a que el monte se queme porque al final la sociedad pierde sus valores ambientales.

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