El único acusado del doble crimen de Almonte lo ha negado todo
El único acusado del doble crimen de Almonte lo ha negado todo - Alberto Díaz
Tribunales

El acusado del doble crimen de Almonte: «Por supuesto que no los maté»

En el interrogatorio, el presunto autor de los asesinatos niega que tuviera celos de la víctima porque «yo estaba con Marianela»

HuelvaActualizado:

Negaba con la cabeza una y otra vez, durante la hora larga que las acusaciones han empleado en detallar las pruebas que presentarán a partir de este jueves contra él, Francisco Javier M.R., para hacer tambalear su presunción de inocencia mientras se sienta en el banquillo de la Audiencia Provincial de Huelva como único acusado de los asesinatos de Miguel Ángel Domínguez y su hija María (8 años), acuchillados hasta la muerte en el domicilio familiar de Almonte (abril de 2013).

Presentadas las cuestiones previas por las partes y después de un receso que llevo la segunda sesión del juicio hasta la tarde, la sala enmudecía para escuchar la declaración más esperada, la del acusado. Francisco Javier ha mantenido que «por supuesto no los maté» a preguntas del fiscal y ha incidido en que «no tenía celos de Miguel Ángel. ¿Cómo iba a tener celos si yo estaba con Marianela?», asegurando que «siempre la ha respetado y nunca le dijo que dejara a su marido».

El acusado, que mantenía desde años atrás una relación oculta con Marianela Olmedo, madre y mujer de las víctimas, lleva más de una hora declarando, en el turno de interrogatorio de la Fiscalía, dando detalles de la relación que mantenía con su entonces amante y de sus obligaciones laborales así como de su turno de trabajo en un supermercado, en el que también trabajaba la víctima.

El acusado ha definido al fallecido como una persona que «no tenía problemas con nadie y a la que todo el mundo quería en Almonte», con quien llegó a compartir turno de trabajo, manteniendo una relación «cordial». En una ocasión, ha dicho, Miguel Ángel llego a mandarle un mensaje al teléfono después de detectar una llamada a su mujer. «Nos cogió varias veces», ha admitido.

Antes, el jurado conformado en la Audiencia onubense y que se encargará de decidir sobre la inocencia o culpabilidad del Francisco Javier, asistió a las exposiciones de los hechos realizadas por la Fiscalía, representada por Pablo Mora, y las acusaciones particulares en nombre de Marianela Olmedo, ejercida por Inmaculada Torres, como de la familia de Miguel Ángel, que ejerce el abogado Gustavo Arduan.

El «móvil pasional» y «la violencia y agresividad» con las que se cometieron los asesinatos, han sido común denominador en las intervenciones de cada una de las acusaciones. Las tres partes de este triángulo amoroso eran asimismo compañeros de trabajo en el mismo supermercado, perteneciente a una cadena de ámbito nacional.

Además, el fiscal y las acusaciones particulares han destacado como prueba clave la presencia de ADN del acusado en tres toallas sin restos de sangre encontradas en la vivienda de la Avenida de los Reyes de Almonte, en la que fueron descubiertos los cuerpos sin vida de las víctimas, literalmente cosidas a puñaladas.

«Una vez fallecido, en el suelo, boca abajo, Miguel Ángel tenía marcada en la espalda una cruz por el asesino, símbolo de poderío, de anulación y triunfo» , ha desvelado el letrado de la familia, que ha explicado al jurado que, según la defensa, el ADN del acusado encontrado en las toallas, «no fueron por contacto directo sino que, como un pajarito que vuela, llegaron después de que el acusado mantuviera relaciones con Marianela Olmedo», con la que Francisco Javier M.R. mantenía una relación sentimental desde años atrás, paralela al matrimonio.

Precisamente la defensa, que ejercen los letrados Francisco Baena Bocanegra y Juan Ángel Rivera, mantiene que los restos encontrados en las toallas se hicieron por transferencia y, de hecho, presentarán un informe pericial para avalar esta hipótesis. «La defensa no va a ceder ni un ápice en que es (su defendido) un hombre inocente y una víctima», ha manifestado Bocanegra para afirmar que «la investigación del caso ha sido una auténtica chapuza».

Una jornada festiva mañana viernes en Huelva deja en pausa el juicio hasta el próximo lunes 11 de septiembre, cuándo empezarán a declarar los testigos, comenzando por Olmedo, que mantuvo la relación con el acusado hasta su detención en junio de 2014.