El alcalde de Granada, Francisco Cuenca, esta mañana con Susana Díaz
El alcalde de Granada, Francisco Cuenca, esta mañana con Susana Díaz - L. R.
SUSANA DÍAZ

Susana Díaz exige que Andalucía tenga «voz propia» en el futuro modelo territorial

La presidenta de la Junta reivindica cambios en la financiación autonómica, siempre dentro del marco legal

GranadaActualizado:

Susana Díaz, la presidenta del Gobierno andaluz, ha comparecido este lunes en Granada ante representantes políticos y empresariales en un foro organizado por el diario Ideal. Además de reivindicar la «voz propia» de Andalucía en la configuración del futuro modelo territorial español, Díaz ha ensalzado la recuperación económica en la comunidad, a pesar del contexto de crisis. La presidenta ha enumerado una batería de datos que avalan «la confianza y la calma», como la valoración positiva de las agencias internacionales de calificación, el aumento de las exportaciones, el crecimiento de la población activa o la mejora cualitativa de los contratos de trabajo.

Tras la intervención del director del periódico, Eduardo Peralta, Díaz ha reseñado las debilidades estructurales de Andalucía como punto de partida, «una brecha histórica». Frente a esa realidad, la presidenta autonómica ha reivindicado el crecimiento internacional de las empresas andaluzas, y sobre todo ha puesto el énfasis en la necesidad de confeccionar un nuevo modelo de financiación para la próxima década. «Somos la tercera comunidad peor financiada, lo dicen los expertos», ha asegurado Díaz, quien ha criticado que «cada año» se condicionen los presupuestos en función del «apoyo aritmético parlamentario».

Un nuevo modelo territorial

«Eso no construye país y así es difícil que los ciudadanos se identifiquen con un modelo de país», ha comentado Susana Díaz. La presidenta ha asegurado que, en concreto, a Andalucía le faltan 2.200 millones de euros para asegurar la prestación de servicios, por lo que ha urgido a la concreción de un modelo de financiación y territorial en el que «Andalucía tendrá voz propia». «No vamos a permitir que esto se convierta en un castigo», ha aseverado.  

En ese sentido, y con la crisis institucional catalana de fondo, Díaz ha tenido también palabras para Pablo Iglesias, a quien ha reprochado su propuesta territorial «preconstitucional», la cual ha tachado de «disparate». La presidenta de la Junta ha arremetido contra el líder de Podemos por querer apropiarse del 40 aniversario del 4D, fecha clave en la historia de la autonomía de Andalucía, mientras defiende una España «a dos velocidades»: «Cuando hay dos velocidades, a Andalucía siempre nos toca la segunda».

Susana Díaz ha ahondando en la idea del cambio que necesita España para mitigar las tensiones institucionales internas, pero siempre dentro de un marco de legalidad, y de nuevo ha puesto de ejemplo a Andalucía: «Nosotros impulsamos una concepción de Estado que hasta ese momento no estaba prevista, y lo hicimos desde el cumplimiento estricto de las normas».

Sanidad e infraestructuras

Parte del monólogo de Díaz ha estado centrado en las cuestiones que afectan a Granada. La presidenta autonómica no ha eludido los problemas que padece la sanidad pública y ha vuelto a recordar que su Gobierno va a «cumplir los pasos de la desfusión hospitalaria», que lleva ya medio año de retraso. Susana Díaz no ha querido valorar si la decisión fue o no correcta, «pero sí que los ciudadanos la han rechazado de plano». También ha habido una alusión velada a Spiriman, a quien ha acusado de hacer crítica destructiva con la que «pretende deteriorar la imagen de la sanidad andaluza para sacar tajada».

La presidenta andaluza ha recurrido en varias ocasiones a los casi 1.000 días que lleva Granada aislada por tren: «Es un maltrato evidente que espero que acabe cuanto antes». Susana Díaz ha recogido el guante del Gobierno, que emplazó a la Junta a participar en las obras de soterramiento del AVE a su entrada a la capital granadina: «Andalucía va a poner su parte y el Gobierno de España tiene que poner la suya, Granada no puede ser menos que otras ciudades… El AVE tiene que dejar de ser un problema porque es una oportunidad».