El doctor Candel, «Spiriman», en una imagen de archivo
El doctor Candel, «Spiriman», en una imagen de archivo - ALBERTO DIAZ
GRANADA

Una crisis de ansiedad, tras la baja de Spiriman

La asociación Justicia por la Sanidad achaca el estado del médico a las presiones sufridas

GRANADAActualizado:

El doctor Jesús Candel, más conocido como Spiriman, está de baja por prescripción médica. Candel presenta un cuadro de ansiedad desde la semana pasada, algo que su círculo de confianza achaca directamente a las presiones ejercidas por el Servicio Andaluz de Salud en los últimos meses para desestabilizar al galeno justiciero que ha puesto en jaque la política sanitaria de la Junta. La baja coincide con su negativa a incorporarse a su nuevo destino en el Hospital Campus de la Salud de Granada junto al resto de facultativos del área de Urgencias.

Su última aparición pública se produjo el pasado jueves, en la última concentración que convocó, en este caso, para tratar de frenar su traslado y el de otros ocho sanitarios del servicio de urgencias del Hospital Virgen de las Nieves al Hospital Campus de la Salud.

La negativa del SAS a posponer este traslado y la ausencia de compañeros médicos en la concentración, a la que sin embargo asistían varios cientos de seguidores, habrían propiciado un «bajón anímico» a Spiriman. Además, a la estampa se suma la denuncia por presunto acoso «machista», según su hospital, a una compañera, cuya resolución está en manos de la Comisión Provincial de Igualdad de la Junta de Andalucía.

Tras la concentración, «se derrumbó, se puso a llorar como un niño chico…, se vino abajo», señalan fuentes de su entorno. Al día siguiente, cuando tendría que haberse incorporado a su nuevo destino, «se fue al médico de cabera», quien habría dado su visto bueno a la baja, lo que impediría la posible apertura de un expediente por ausentarse de su puesto de trabajo.

Candel ha pasado los últimos días con su familia, descansando. «No está bien, no nos vamos a engañar», apuntan quienes le conocen, que no ponen en duda el regreso de Spiriman a la lucha que emprendió: «No es que se haya ido; va a volver, pero… habrá que ver qué consecuencias tiene esto».

Fuentes del SAS justifican el traslado de Candel y el resto de médicos como una fase más de la desfusión hospitalaria acordada con la plataforma que lidera Spiriman, recuerda que los propios médicos eligieron voluntariamente el destino y considera que es incongruente que la plataforma se manifieste para que se aceleren los plazos de la desfusión y Spiriman pretenda que se posponga su traslado.