CENTRO COMERCIAL

Noche de lujo y fuegos artificiales para inaugurar el parque comercial Nevada

Abre sus puertas el nuevo centro comercial de Granada, con más de 250 tiendas

El centro comercial, en la noche de su inauguración - L. R.

Dos décadas después de que se empezara a gestar, el Nevada Shopping abrió este martes sus puertas. Un puñado –de miles– de agraciados, los que tenían invitación, pudieron ver las instalaciones de este faraónico centro comercial. El despliegue, de lujo, contó con la más de 250 firmas que ya operan en el complejo, entre tiendas de moda, complementos, deportes, decoración, ocio, restauración, bricolaje y cines, además del árbol de Navidad más alto de Europa.

Tras el castillo de fuegos artificiales que tronó a la hora oficial de la inauguración, los primeros visitantes del Nevada pudieron pasear por sus largos pasillos de mármol resplandeciente. Granada no había visto nada igual. El coloso, un edificio tan grande por dentro como lo parecía por fuera, funciona ya a todo gas. La ocupación de sus locales ronda el 80% y proyecta toda su garra.

Después fue el turno de la gala inaugural, conducida por Carolina Cerezuela, en el corazón del Nevada. Tomás Olivo, el promotor especializado en centros comerciales, pronunció unas palabras de agradecimiento. En su discurso, Olivo reivindicó el centro comercial como creador de puestos de empleo, unos 5.000 de forma directa.

Tampoco faltaron personalidades políticas, como el alcalde de Armilla, o artísticas. Hasta el arzobispo de Granada, que fue el encargado de cortar con tijeras la cinta inaugural, estuvo allí.  Luego, las actuaciones de la granadina Estrella Morente o Merche, entre lonchas de jamón y bebidas servidas por el servicio de catering, que no reparó en gastos para una larga noche de fiesta.

La Junta debe 157 millones a Olivo

El empresario Tomás Olivo
El empresario Tomás Olivo

La construcción en el corazón de la Vega granadina de este centro comercial, cuatro veces más grande que el planteado originalmente, se gestó con corruptelas ya condenadas. La gestión urbanística de este complejo hizo caer al equipo de gobierno socialista de Armilla, el conocido como «clan de Armilla», que mantenía estrechas relaciones con la administración autonómica. Estos hechos fueron denunciados en 2005 ante la fiscalía por el Partido Popular y acabaron siendo condenados tanto ediles del PSOE como el empresario Tomás Olivo.

La impugnación -fuera de plazo- de la licencia de obras por parte de la Junta demoró la culminación del proyecto, paralizado durante ocho años. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía dio hace unos meses la razón al promotor, que valoró en más de 500 millones de euros las pérdidas ocasionadas. No llegó a tanto, pero la administración autonómica fue condenada a pagar 157 millones de euros por lucro cesante. Fuentes de la Consejería de Presidencia han señalado a ABC que no existen novedades al respecto. Esta indemnización ha sido apelada por la Junta, que sigue a la espera de una sentencia firme.

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