Puerta de Villa Astrida, la residencia de verano de los reyes Balduino y Fabiola.
Puerta de Villa Astrida, la residencia de verano de los reyes Balduino y Fabiola.
REYES DE BÉLGICA

La mansión de Balduino y Fabiola en Granada se convertirá en un lujoso hotel

Andalucía inicia los trámites para la explotación de la mítica residencia estival de los reyes de Bélgica en Motril

GranadaActualizado:

La Junta de Andalucía ha aprobado el informe medioambiental preceptivo para el cambio de uso del suelo de Villa Astrida, la mansión que fundaron y habitaron los reyes Balduino y Fabiola en la Costa Tropical de Granada, en Motril. La que fuera residencia estival de los monarcas belgas durante tres décadas ha dado un primer paso hacia su reconversión en hotel de lujo, de acuerdo con la información adelantada este viernes por el diario Ideal.

El Ayuntamiento de Motril ya inició el pasado verano los trámites urbanísticos para cambiar el uso de Villa Astrida, una finca que actualmente está en posesión de una fundación compuesta por familiares de Fabiola, cuya voluntad es transformar la casa –de 26.000 metros cuadrados– en un lujoso complejo hotelero. Para ello, los herederos están en contacto con una empresa del sector.  

Aunque la tramitación del expediente dependerá de alguna pequeña reforma urbanística, así como de su aprobación en el pleno municipal, tanto el Ayuntamiento de Motril como la Junta de Andalucía se han mostrado favorables a la transformación de esta finca mítica donde reside buena parte de la memoria de los que antaño fueron reyes belgas. El Consistorio está convencido de que será un revulsivo turístico para Motril, que apenas dispone de dos hoteles.

30 años de recuerdos

El hotel proyectado será respetuoso con los recuerdos de Balduino y Fabiola, íntimamente ligados al municipio granadino del que quedaron prendados durante un vuelo en helicóptero y en el que decidieron quedarse por el clima y el carisma de la población. Eligieron Motril como el lugar donde pasar sus veranos hasta convertirse en otros vecinos más. No era raro ver a la reina de compras por el centro del pueblo, o al monarca haciendo deporte por los cañaverales.

Fue precisamente allí, en Villa Astrida, donde Balduino encontró la muerte. Ocurrió el 31 de julio de 1993, a causa de un ataque cardíaco. Al darle el aviso de que la cena estaba ya lista, el servicio halló sin vida, aunque con un libro entre las manos, el cuerpo del rey en la piscina, frente al Mediterráneo. Aquellos días, los ojos del mundo se posaron sobre Motril, hasta donde se desplazaron los reyes de España. Juan Carlos y Sofía se encontraban en Mallorca, pero viajaron de inmediato a Granada para despedir con todos los honores el féretro de Balduino en el aeropuerto más cercano, el de la capital.

La desaparición de Balduino no impidió que Fabiola regresara durante años a Villa Astrida, aunque su ya elevada edad hizo que se redujera la frecuencia de sus visitas. La última fue en octubre de 2009, un lustro antes de fallecer tras una larga vida que por siempre estará vinculada a Motril.