CASO JUANA RIVAS

Juana Rivas tampoco acude a declarar a los juzgados de Granada y se expone a ser detenida

El italiano que maltrató a la madre de Granada ha sido recibido al grito de «igualdad» y «ánimo, Francesco»

Francesco Arcuri, a su entrada a los juzgados en Granada - EFE

Juana Rivas tampoco ha acudido este martes a los juzgados. La madre de Granada continúa en paradero desconocido tras negarse hace dos semanas a entregar a sus hijos al hombre que la maltrató, Francesco Arcuri, quien sí se ha presentado. Ambos habían sido llamados por el Juzgado de Instrucción 2 de Granada, después de que éste admitiera a trámite la denuncia del padre italiano contra Rivas por tres presuntos delitos. 

La incomparecencia de Juana Rivas expone a la madre a una inminente orden de detención, la cual ha llegado pocos minutos más tarde. El arresto de Rivas ha sido solicitado formalmente por el abogado de Arcuri para poder celebrar una vista. El letrado Adolfo Alonso ha criticado que la mujer de Maracena no había sido citada de forma oficial por encontrarse ilocalizable.

Arcuri no ha realizado declaraciones ni antes ni después de la vista. En su lugar ha hablado el abogado Adolfo Alonso, que también ha criticado el «desenfoque absoluto» del caso, pues ha señalado que no se trata de un asunto de «violencia de género», sino de la custodia de los hijos.

El representante legal de Francesco Arcuri ha reiterado la oferta de custodia compartida de los menores en la isla italiana de Carloforte, donde los niños tienen fijada su residencia habitual. Allí, donde estuvo viviendo la familia hasta que Juana se marchó con sus hijos en mayo de 2016, la madre contaría con una habitación para poder visitarlos.

«Yo soy Francesco»

Hasta la puerta de los juzgados han acudido una treintena de manifestantes alentados por usuarios del portal Forocoches y secundada por la asociación «Granada por la custodia compartida ya». Con pancartas a favor de la «igualdad», de la custodia compartida y en contra de las «feminazis», han mostrado su apoyo al padre italiano al grito de «yo también soy Francesco» o «ánimo, Francesco».

Algunas mujeres han recriminado a varios hombres que portaban estas pancartas. Por su parte, el abogado de Arcuri se ha desvinculado de estas soflamas: «No tengo nada que ver con los carteles de feminazis». Una portavoz de «Granada por la custodia compartida ya» ha indicado que su intención no es tanto reivindicar la posición de Francesco Arcuri, sino defender «los intereses de los menores».

Otros frentes

La investigación del Juzgado de Instrucción 2 de Granada no es el único frente abierto que tiene Juana Rivas, que aguarda la decisión de la Audiencia Provincial sobre el recurso que ha presentado para que se anule cautelarmente la sentencia por la que está obligada a entregar a sus hijos al padre. En función de cuál sea la postura de la Audiencia, Rivas recurrirá, o no, ante el Tribunal Constitucional, pues sus asesoras legales entienden que sus derechos fundamentales se han visto vulnerados.

Además, está pendiente la tramitación de otra denuncia por malos tratos que interpuso Juana Rivas tras huir de Italia en el verano de 2016. 

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