El padre Román resultó absuelto en el juicio del caso Romanones
El padre Román resultó absuelto en el juicio del caso Romanones - ABC
CASO ROMANONES

La Iglesia exculpa a los curas del caso Romanones y los envía a «un nuevo destino pastoral»

El Vaticano levanta las medidas canónicas cautelares que pesaban sobre tres sacerdotes, que fueron absueltos en el juicio

GranadaActualizado:

Tres de los sacerdotes que protagonizaron el caso Romanones podrán seguir ejerciendo su ministerio sacerdotal. El Vaticano ha estimado levantar las medidas canónicas cautelares que pesaban sobre ellos desde que comenzaron a ser investigados a raíz de una denuncia de una presunta víctima de abusos sexuales por parte de los curas, unos hechos que no pudieron ser comprobados de formafehaciente, lo que se tradujo en la absolución de los imputados, también por las contradicciones en las que incurrió el denunciante.

El Arzobispado de Granada ha informado a última hora de este miércoles de la decisión adoptada por la Santa Sede con respecto a los sacerdotes, entre los que se encuentra el padre Román. Los tres habían sido apartados del ejercicio de su ministerio desde octubre de 2014 y ahora podrán volver trabajar sin limitaciones, aunque ya no lo harán en sus parroquias habituales. Según ha anunciado la Curia de Granada, los tres curas han recibido «un nuevo destino pastoral» donde podrán continuar ejerciendo su labor.

El «caso Romanones» comenzó cuando el joven denunciante, Daniel, que actualmente tiene 27 años, escribió una carta al Vaticano en la que relataba que había sido víctima de abusos sexuales desde los 14 hasta los 17 años. El propio Papa Francisco le llamó para disculparse en nombre de la Iglesia, ofrecerle su apoyo y animarle a que denunciara formalmente.

Tras este episodio, el joven informó a la Fiscalía Superior de Andalucía a finales de 2014 sobre los hechos. El padre Román, otros dos sacerdotes más y un profesor de Religión fueron detenidos y posteriormente liberados con cargos. El Papa Francisco se pronunció públicamente cuando la noticia de los supuestos abusos salió a la luz: «La verdad es la verdad y no debe esconderse».

Finalmente, las evidentes contradicciones en las que incurrió el denunciante y la falta de pruebas válidas o testimonios que ratificaran su versión llevaron a la absolución de los sacerdotes en el juicio que ha tenido lugar este mismo año.