Pilar Rivas y Marta Gutiérrez, portavoz y exportavoz de Vamos Granada, respectivamente.
Pilar Rivas y Marta Gutiérrez, portavoz y exportavoz de Vamos Granada, respectivamente. - R.L.P.
PODEMOS GRANADA

Dimisiones, ceses y despidos: las luchas internas fracturan Podemos en Granada

La pugna entre el partido y su marca de confluencia hace indicar que concurrirán por separado a las próximas municipales

GranadaActualizado:

Que el adversario está fuera y el enemigo está dentro. Es una de las más recurrentes confesiones de los políticos cuando se refieren a sus partidos en los mentideros. Las luchas internas de poder ni son nuevas ni tienen visos de extinción, están ahí, pero en ocasiones se recrudecen y pasan a ser de dominio público, como le ha ocurrido a Podemos en Granada. La aireada fractura que presenta la confluencia Vamos Granada, en la que se integra la formación morada, hace indicar que concurrirán por separado en las próximas municipales, algo a lo que se resiste el aparato del partido en la capital frente a las voces provinciales y regionales que reclaman cambios.

Aunque era un secreto a voces, la crisis de Vamos Granada estalló el pasado verano cuando un sector del grupo municipal de la capital cambió con su mayoría de portavoz. Luis de Haro y Pilar Rivas, dos de los tres concejales de Vamos Granada, decidieron apartar de la portavocía a la que hasta ese momento era líder del partido en el Ayuntamiento, Marta Gutiérrez.

Según los impulsores del cambio, cada dos años debe rotar la portavocía, extremo que niega Gutiérrez, quien también indica que De Haro y Rivas ya no son miembros de Vamos Granada. Pero su expulsión –conservarían el acta de concejales– no se hará oficial hasta que el Consistorio lo tramite –de lo contrario, el Ayuntamiento será denunciado– y lo comunique a ambos ediles, que ejercen el poder del grupo municipal, que acaba de despedir a sus dos asesores, próximos a Gutiérrez.

Política «personalista»

Pero realmente, el origen del conflicto se remonta a las elecciones de 2015, cuando Podemos opta por presentarse a las municipales bajo el paraguas de la confluencia; todo ello orquestado por el actual secretario general en la capital, Alberto Matarán. Desde entonces hasta ahora, Matarán ha perdido buena parte de la cuota de poder de la que gozaba dentro de Podemos y su círculo de influencia ha ido reduciéndose significativamente desde la celebración de Vistalegre II, el congreso en que Matarán apoyó al derrotado Errejón.

Sin embargo, la victoria de Pablo Iglesias no supuesto la marginación de otros «errejonistas» granadinos. Más bien al contrario, han sido éstos quienes han dado la espalda a Matarán por sus planteamientos «personalistas», calificativo que también emplea él para defenderse de quienes le atribuyen lo mismo y se remite a los documentos de Vistalegre II y a las decisiones que han salido de las asambleas ciudadanas,

La crisis también es evidente en el consejo ciudadano municipal de Podemos, bajo mínimos tras un goteo de dimisiones. La última, la de la parlamentaria andaluza Ana Terrón, dejó el órgano con sólo 12 miembros, menos de la mitad de los 25 que lo componían en un principio, por lo que ha quedado desactivado de facto, si bien los que quedan no lo darán por disuelto hasta que sea comunicado oficialmente.

La dimisión de Terrón se produjo con críticas veladas al aparato que controla Matarán, a quien sus contrarios acusan de no tener en consideración otras posturas distintas a las suyas. Esgrimen algo similar sus detractores a nivel municipal. La fractura de Vamos Granada es tal que ni sus concejales fueron capaces de ponerse de acuerdo la pasada semana en la reprobación del alcalde de la capital, el socialista Francisco Cuenca. Mientras que dos de sus tres ediles no estaban a favor de reprobar al regidor, Marta Gutiérrez votó en positivo, de acuerdo con el 85% de las bases consultadas por vía telemática.

Consultas polémicas

Luis de Haro apunta a este periódico que el problema radica precisamente en el método de consulta por Internet que emplea Vamos Granada, mediante el cual fueron elegidos sus representantes políticos. «Ni tiene censo ni tiene control», denuncian el edil, exjefe de la Policía Local de Granada, que también critican el bloqueo sistemático –por parte de Matarán– de cualquier intento de gestionar esta herramienta consultiva: «Es su arma» ante la falta de diálogo. «No se permite que nadie más piense u opine», sólo un reducido grupo de personas, ha manifestado Luis de Haro en una carta abierta este miércoles.

Alberto Matarán afirma que es una «excusa» para no acatar las decisiones emanadas de las asambleas y reprocha a De Haro que «no ha consultado nunca» a la ciudadanía sobre las posturas del partido en la Diputación. La exportavoz del grupo municipal, Marta Gutiérrez, defiende el método de consulta a la militancia de Vamos Granada: «Tiene todas las garantías y cuenta con un sistema de interventores», extremo que niega insistentemente la otra parte. Es por eso Gutiérrez que no comparte las decisiones de Luis de Haro y Pilar Rivas por no actuar conforme los dictados de las bases: «Van contra la democracia, son trásfugas».

Según Gutiérrez, será la polémica asamblea telemática la que determinará el futuro de Vamos Granada, a pesar de que –dicen los otros dos ediles de Podemos– la confluencia era temporal y deberá desaparecer el día de antes de las próximas elecciones. Lo niega Matarán porque, sostiene, la disolución se contemplaba en los anteriores estatutos del partido. Aunque el líder de Podemos en la capital reconoce que se han sentido poco apoyados, Matarán apuesta por la fórmula confluyente de Vamos Granada: «Podemos Andalucía tiene que dejar de mirar hacia otro lado… Otra cosa es que Teresa Rodríguez tenga una visión diferente a la que tiene Iglesias»