Muchos indicadores revelan el impacto del cambio climático en Sierra Nevada, Granada.
Muchos indicadores revelan el impacto del cambio climático en Sierra Nevada, Granada. - ABC
MEDIO AMBIENTE

El cambio climático sigue modificando los ecosistemas de Sierra Nevada

Científicos de la Universidad de Granada vaticinan que la situación empeorará en el futuro

GranadaActualizado:

Sierra Nevada sigue cambiando a una velocidad de vértigo. Llueve menos, se han reducido las heladas, la nieve tarda más llegar y menos en derretirse, ha aumentado la temperatura general y la del cauce de sus ríos… Cada poco tiempo, nuevos estudios ratifican el impacto del cambio climático sobre la cordillera, y el último, presentado este lunes la Universidad de Granada, demuestra que se están produciendo cambios biológicos en sus ecosistemas, como ya habían apuntado otros científicos anteriormente.

En concreto, los científicos de la UGR han comprobado que las condiciones climáticas, a las que hay que sumar el incremento de la deposición de polvo sahariano por la persistente sequía en el norte de África, afecta de lleno a la vida que albergan las lagunas de alta montaña de Sierra Nevada. El polvo del desierto tiene un efecto fertilizador sobre la biología del lugar, cuya composición –fruto de siglos de estabilidad y desarrollo natural– está mutando, según se recoge en el artículo de la UGR, publicado en la prestigiosa revista Global Change Biology.

El polvo sahariano, rico en fósforo, dificulta el surgimiento de pequeñas especies biológicas. Unas tienden a disminuir su población mientras otras aumentan, como es el caso de ciertos cladóceros, como Daphnia, un diminuto bicho cuya expansión en Sierra Nevada se ha visto favorecida por la calima proveniente del Sáhara, que también provoca que aumente el calcio en la zona a consecuencia de la deposición del polvo.

Cambio global

El estudio también señala que existen indicios de que este proceso podría haber comenzado hace al menos 150 años, aunque se habría acelerado más recientemente. Para los investigadores a cargo del proyecto, no hay duda de que Sierra Nevada está inmersa en un proceso de cambio global, como han podido comprobar en lagunas de alta montaña, como Agua Verdes o Río Seco.

«Principalmente, por los cambios observados en las comunidades biológicas y producción primaria que se inician a principios del siglo XX, pero que se intensifican en las últimas décadas, y que nos indican una respuesta a escala regional del clima y de la deposición de polvo sahariano», apunta Laura Jiménez, una de las investigadoras de la UGR que componen el equipo, en el que también se encuentran científicos canadienses.

El estudio demuestra cómo el cambio climático y más polvo sahariano sobre las lagunas están cambiando su estado y la estructura de sus comunidades biológicas en una tendencia que continuará con mayor intensidad en las próximas décadas. Los expertos consultados por ABC insisten en la imposibilidad de que Sierra Nevada regrese a su estado original.

Especies del desierto

Otros equipos de la Universidad de Granada llevan más de una década enfocados en el estudio ambiental de Sierra Nevada. Cada nuevo descubrimiento apunta en la misma dirección: el cambio global del clima está determinando el futuro de la cordillera. Como es obvio, afecta directamente a su flora y fauna. Las especies –muchas de ellas son endémicas– ascienden en altitud en busca de temperaturas más elevadas para poder subsistir.

El cambio es tal que incluso en los últimos meses se ha constatado la primera reproducción en Sierra Nevada de una especie del desierto, la enésima confirmación de que la cordillera está perdiendo su carácter alpino. Se trata del corredor sahariano, un ave de pequeño tamaño –mide unos 25 centímetros– que se desplaza a gran velocidad con una gracia que no se corresponde con la gravedad que supone su presencia las montañas granadinas.