El metro de Granada, a su paso por los Paseíllos Universitarios
El metro de Granada, a su paso por los Paseíllos Universitarios - L. R.
METRO GRANADA

Las 5 asignaturas pendientes del metro de Granada

Sigue sin alcanzar la velocidad media esperada, no ha reducido el tráfico ni los niveles de contaminación y carece de bonos para estudiantes o jubilados

GranadaActualizado:

Hace poco más de un mes echó a rodar el esperado metro de Granada. Las cifras aportadas por la Junta de Andalucía evidencian la buena acogida de la infraestructura por parte de la ciudadanía granadina. Con una media de viajeros diarios que ronda los 25.000 trayectos, no resulta fácil encontrar asientos libres en horas punta. El nivel de satisfacción de los usuarios, sobre el que no existen datos, es una realidad palpable a pie de calle. Pero todavía quedan por perfilar algunas cuestiones, asignaturas pendientes para la mejora del servicio que presta el tranvía.

1. Trayectos más rápidos

Lo que destaca en primer lugar es que el metro aún no haya podido alcanzar la velocidad media proyectada sobre el papel. Ronda los 18 kilómetros por hora frente a los 24 anunciados. La administración autonómica achaca esta constante al enrevesado recorrido –cuenta con 57 intersecciones y sólo un 15% del trayecto se hace bajo tierra– y echa las culpas a las mediciones teóricas, que en la práctica se han traducido en una demora en los tiempos de viaje.

Fue precisamente esa la razón de los continuos retrasos en la puesta en servicio de la infraestructura durante más de medio año, y tras una década de incumplimientos en la culminación de las obras. Los esfuerzos de la Junta se centran ahora en la mejora de este asunto, así como en el de la frecuencia con la que pasa el tranvía.

2. Reducir la contaminación

Uno de los objetivos de esta infraestructura era el de reducir el tráfico rodado en el área metropolitana de Granada para que, por tanto, disminuyeran también los niveles de polución en una de las cinco zonas urbanas más contaminadas de España. Sobre este aspecto, los expertos consultados por ABC advierten que aún «es pronto» para emitir un veredicto riguroso, basado en la evidencia científica y fruto de la evaluación de las series históricas. Para que el resultado sea fiable, aseguran, habría que esperar al menos un par de meses –hasta el invierno– para poder medir el impacto real del metro sobre la polución.

Llegar a una conclusión en este momento sería precipitado, insisten, por las condiciones atmosféricas de las últimas semanas. Si bien los datos no reflejan una modificación sustancial de los niveles de contaminación, ello podría deberse a las particularidades climáticas de un otoño atípico y caluroso, y tras una larga sequía, contexto que puede influir en el resultado del estudio que habrán de acometer en los próximos meses las fuentes referidas.

3. Disminuir el número de coches

Por otro lado, tampoco está claro que la inauguración del metro haya provocado una disminución significativa del número de vehículos que circulan por Granada y alrededores. «El metro ha captado a viajeros de autobús, pero no está consiguiendo quitar los coches», comenta el analista. En concreto, el número de usuarios de los autobuses metropolitanos se ha reducido en un 20%; en el caso de los urbanos, la cifra se rebaja al 7%.  

4. Bonos sociales y mensuales

Otros asuntos por resolver han sido denunciados por la asociación de consumidores FACUA, que cuestiona el discurso «triunfalista» de la Junta. La asociación de consumidores destaca la ausencia de bonos sociales en este medio de transporte. Los descuentos tarifarios aún no se aplican para determinados colectivos, como pensionistas, estudiantes o desempleados, tal y como ha demandado en varias ocasiones el Ayuntamiento de la capital, gobernado por el propio PSOE.

FACUA también critica que los niños deban pagar por su billete a partir de los 3 años, mientras que en los autobuses urbanos lo hacen desde los 6 años. Además, aún no es posible hacerse con bonos mensuales, que suponen un ahorro con respecto a las tarifas simples, ya sean con billete único o con el recargo de la tarjeta monedero.

5. Máquinas expendedoras sin problemas

Por último, sería conveniente resolver los problemas técnicos que presentan con asiduidad algunas máquinas expendedoras, sobre todo las que se ubican en paradas especialmente transitadas, como la del Centro Comercial Nevada, que a menudo quedan inutilizadas por carecer de monedas para dar el cambio a los usuarios.