PROCESIÓN

La Virgen de la Fuensanta celebra su día en las calles de Córdoba

Cientos de personas acompañan a la patrona en su regreso desde la Catedral hasta su santuario

La Virgen de la Fuensanta, en el Patio de los Naranjos
La Virgen de la Fuensanta, en el Patio de los Naranjos - VALERIO MERINO

Con el aire de lo que está empezando a dejar de ser una novedad para buscar los caminos de la tradición y de lo clásico ha salido la Virgen de la Fuensanta de la Catedral de Córdoba en su procesión de vuelta al santuario, que ya pretende ser tradicional en la víspera del día de la Natividad de María. Un amplio cortejo con casi todas las hermandades de la ciudad ha precedido a la patrona, que lo es también de la Agrupación de Cofradías.

Poco después de las nueve de la noche se ha puesto la imagen en camino, en su paso todavía provisional, a la espera de que el que le ofrendará el Cabildo se estrene el próximo año. Con la corona que le ciñeron el 2 de octubre de 1994 y los Santos Mártires a sus pies, con la fragancia de los nardos de las esquinas y de las rosas del friso, su presencia ha derrotado al fuerte calor de la noche y ha llenado de oraciones el aire en el Patio de los Naranjos.

Todo ha sido ofrenda para Ella, incluida la música, a cargo de la sevillana banda de música del Maestro Tejera, que ha interprado la emblemática «Saeta cordobesa» al cruzar bajo la Puerta del Perdón. Su camino ha sido siempre nutrido y de amplias miradas. Desde Lucano hasta Santiago le habían preparado altares, entre los que ha brillado el instalado en la parroquia, con el santo titular muy elevado entre cera blanca y flores rojas.

En la misa previa a la procesión, el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ha celebrado la presencia de Nuestra Señora de la Fuensanta en el primer templo y ha reclamado la raíz cristiana de la fiesta. «Una fiesta de la Fuensanta sin la Virgen de la Fuensanta es la nada con sifón», ha afirmado tras felicitarse por la recuperación de la procesión.

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