EXPOSICIÓN

Viaje al espíritu y la estampa de la Córdoba de Isabel II

El Círculo muestra en paneles y fotografías antiguas la histórica visita de 1862

Panales sobre la visita de Isabel II a Córdoba
Panales sobre la visita de Isabel II a Córdoba - VALERIO MERINO

En 1862 no era para nadie fácil ir de una ciudad a otra. Incluso si esa persona era la mismísima reina de España, hacer una visita a una serie de ciudades tenía un componente de incomodidad y de aventura que la hacía excepcional. Cuando han pasado más de 150 años, la visita de Isabel II a Córdoba durante cinco días todavía se recuerda en la ciudad como un hito histórico que dejó huella.

Al hilo de la recreación que el Palacio Episcopal, donde durmió la reina en aquellos días, hará de esta visita, el Real Círculo de la Amistad ha organizado una exposición que se podrá visitar hasta el próximo 15 de octubre y que se ha titulado «Diario de un viaje». Para ello ha recurrido al archivo de Charles Clifford, un fotógrafo galés, pionero de un arte todavía en sus primeros pasos, que plasmó algunos de los escenarios, ya irrepetibles, de Córdoba en aquel tiempo. Uno de ellos fue el lujoso campamento que se instaló en la zona conocida como Choza del Cojo, donde la Reina descansó a su llegada a Córdoba el día 14 de septiembre de 1862. Fue a las 15.25 y lo hizo en diligencia desde Andújar.

Después de descansar entró a Córdoba de forma triunfal por la Puerta Nueva y de pasar bajo un arco de arquitectura efímera que le daba la bienvenida. La exposición recoge una fotografía de esta construcción y muestra en un mapa su camino: por la actual Alfonso XII a San Pedro, luego a la plaza de la Constitución (actual Corredera) y más tarde por San Fernando y Cardenal González hacia la Catedral. Isabel II iba acompañada por su marido, Francisco de Asís de Borbón, y dos de sus hijos, el que sería Alfonso XII y la infanta Isabel, y una amplia comitiva donde no faltaba su confesor, San Antonio María Claret.

Una Feria en septiembre

La ciudad incluso montó en la zona de la Victoria una feria similar a la de Nuestra Señora de la Salud, donde acudió la Reina y hubo actuaciones de bandas y cantantes. Eso fue el día 15, una jornada en que Isabel II visitó la Catedral y asistió a una misa presidida por el obispo, Juan Alfonso de Alburquerque. También hubo una corrida de toros en el Coso de los Tejares, en la que participaron los diestros Manuel Domínguez y Manuel Fuentes «Bocanegra».

La siguiente jornada, como relata la exposición, fue histórica. El 16 de septiembre de 1862, según la tradición, Isabel II fue la primera mujer en visitar las Ermitas de Córdoba, que en aquel momento no eran el lugar reconstruido que es hoy, sino un desierto espiritual donde todavía vivían ermitaños en penitencia, pobreza absoluta y oración. El 17 de septiembre visitó varios templos, en especial San Jacinto. Rezó ante la Virgen de los Dolores y comenzó la larga vinculación de la Casa Real con la hermandad.

Isabel II dejó más de 200.000 reales para entidades benéficas

Isabel II conoció también las necesidades de la ciudad y visitó el hospital de Agudos, también llamado del Cardenal Salazar, y la Casa de Expósitos en el hospital de San Sebastián (hoy Palacio de Congresos). Para atender la labor de todas las entidades benéficas dejó en la ciudad 206.000 reales antes de su marcha el 18 de septiembre, esta vez en tren, camino de Sevilla. Por allí regresó de forma efímera el 5 de octubre, para de nuevo pasar por la Choza del Cojo y seguir viaje de vuelta a Madrid.

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