Una empresa de naranjas de Palma del Río
Una empresa de naranjas de Palma del Río - VALERIO MERINO
AGRICULTURA

La venta de cítricos de Córdoba en Asia aumenta un 20 por ciento

Los productores temen la dura competencia de precios de Marruecos y Egipto

CÓRDOBAActualizado:

La campaña de cítricos 2017-2018 llega ya a su ecuador con bastantes datos para hacer balance. Estos meses han servido a los productores para corregir levemente a la baja las previsiones de la Junta. El máximo responsable de Palmanaranja, Antonio Carmona, apuntó que sus estimaciones ahora son que la cosecha final podría reducirse entre un 5 y un 10 por ciento respecto a la del año anterior, al menos en las primeras variedades que se han recogido en la comarca de la Vega del Guadalquivir.

Hay que recordar que el aforo que presentó en octubre del pasado año la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural fijaba que la producción esta temporada en la provincia se situaría en las 249.220 toneladas. Son 12.813 menos que en la campaña 2016-2017, lo que en términos relativos supone un descenso de casi el 5 por ciento. Se da la circunstancia de que esta bajada era superior a la prevista en el conjunto de Andalucía (-2,8%), así como de Sevilla (-3,8%) y Huelva (-3.4%), principales territorios citrícolas en la comunidad.

Carmona indicó que el tamaño de la fruta está siendo menor debido a la falta de lluvias y a las altas temperaturas, lo que lleva a esa cosecha más reducida prevista. En el lado contrario se encuentran los precios, que están en un nivel alto, según este directivo, lo que ayuda a que el mercado sea «atractivo». La Lonja de los Cítricos de la Cámara de Comercio señala que variedades como la navelina o la salustiana se están pagando actualmente en Córdoba a 0,2-0,22 euros por kilo, unas cifras que superan en un 17 por ciento a las de hace 12 meses.

En el ámbito comercial, el máximo responsable de Palmanaranja destacó el crecimiento de la demanda en Asia hasta llegar al nivel de no poder atenderla en toda su totalidad por parte de los productores cordobeses. La comercialización en esos países se ha incrementado un 20 por ciento en el último año, presentando buenas perspectivas para los próximos ejercicios. En cuanto al parón comercial que se produjo a principios de la temporada en el Norte de Europa por la llegada de mercancías de Sudamérica, Carmona resaltó que «ese problema quedó solventado en diciembre». Ahora preocupa a los productores cordobeses la dura competencia de Marruecos y Egipto, con costes más bajos que los suyos.

Por su parte, el presidente de la Sectorial de los Cítricos de Asaja en Córdoba, Nicolás González, cifró entre un 50 y un 60 por ciento la evolución de la campaña, cuya finalización está prevista para mayo con las variedades navel y late y en la que «diariamente se recogen unas 1.000 toneladas de fruta». Según sus previsiones, la producción total se quedará en el entorno de las 220.000 toneladas por la escasez de precipitaciones. Este dirigente agrario encuentra un lado positivo a este hecho, puesto que la menor cosecha provoca que los precios sean «razonables» después de algunos años de cotizaciones muy bajas. «Además, la falta de lluvias aumenta la calidad de la naranja al reducir su podredumbre, lo que ayuda a que caigan menos al suelo», resaltó. González destacó la importancia de la variedad salustiana por ser única en el Valle del Guadalquivir.