CINCO AÑOS DEL CASO

Los tres (patéticos) intentos de suicidio de José Bretón

Los médicos creen que, al igual que en ocasiones anteriores, no tenía intención real de quitarse la vida

José Bretón, en la Audiencia de Córdoba
José Bretón, en la Audiencia de Córdoba - EFE

José Bretón, el asesino de sus hijos José y Ruth, se recupera desde la noche de este viernes en la prisión de Herrera de la Mancha, en Ciudad Real, de los cortes en el cuello que se ocasionó el pasado miércoles con un objeto sin determinar tras salir del hospital.

El preso, que cumple condena de 40 años de prisión como autor de dos delitos de asesinato por la muerte de sus hijos en 2011, cuyos cuerpos intentó eliminar en una hoguera, evoluciona favorablemente de unos cortes leves que, según los médicos del centro penitenciario, en ningún caso hubieran puesto en peligro su vida.

Las autolesiones de Bretón se producen cuando está a punto de cumplirse el quinto aniversario de la muerte de José y Ruth (esta sábado 8 de octubre), en un momento en el que el condenado intenta atraer la atención mediática para reivindicar su traslado a la cárcel de Córdoba, donde podría ser visitado con más frecuencias por sus familiares, sobre todo su madre.

En este sentido, parece evidente que el presunto intento de suicidio distaba mucho de pretender ocasionar la muerte, ya que Bretón se hizo los cortes sabiendo que iba a ser descubierto por el preso con el que comparte celda, quien avisó de inmediato a los vigilantes. Bretón está ingresado en régimen de acompañamiento terapéutico.

No es la primera vez que el condenado por el asesinato de José y Ruth amaga con quitarse la vida. Ya con 17 años, después de que le abandonase una novia, su padre tuvo que llevarlo a Urgencias tras advertirle su hijo que había ingerido pastillas con la intención de suicidarse. El incidente se zanjó con un lavado de estómago, aunque la dosis ingerida en ningún caso hubiera resultado letal.

El segundo presunto intento de suicidio se produjo en el año 2012, antes de conocer la sentencia condenatoria y cuando se encontraba todavía en la prisión de Córdoba. En esta ocasión, se produjo cortes en un antebrazo y en el hombro con una cuchilla de afeitar, aunque tampoco fueron heridas profundas.

De hecho, se aplicó agua en la zona de la herida para que resultase más aparatoso, ya que de los cortes apenas manaba sangre. Al igual que en el intento del pasado miércoles, eligió para herirse un momento en el que el preso que le acompañaba iba a descubrir enseguida que se había lesionado.

Los psicólogos de la cárcel desecharon entonces que Bretón buscase realmente quitarse la vida, ya que podría haberse practicado los cortes durante la noche y en ese caso su compañero de celda no lo hubiese advertido. Al parecer, Bretón andaba entonces deprimido después de haber sufrido una agresión en la cárcel cordobesa.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios