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OCIO

Diez carreteras de Córdoba con preciosas vistas en coche

De norte a sur, la provincia está surcada por vías de gran belleza natural

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Subida a los Villares de Córdoba

Un grupo de corredores durante una prueba que asciende a la Sierra- VALERIO MERINO

A siete kilómetros del centro de la ciudad se encuentra el Parque Periurbano de Los Villares, un lugar recurrente en el esparcimiento de los vecinos de Córdoba. La excursión al paraje de las primeras estribaciones de la sierra, un clásico para la celebración de peroles y reuniones familiares de todo tipo, tiene por atractivo inicial el camino hacia los merenderos desde el centro de la ciudad. La carretera CO-3408 es el camino más habitual y más transitado.

En los cerca de ocho kilómetros de ascensión el conductor y sus acompañantes contemplan paisajes cambiantes de gran belleza, que van desde los llanos que anteceden a las primeras pendientes a las curvas y contracurvas que diseñan el recorrido hasta la llegada al enclave. La perspectiva de la ciudad desde la cima de la vía no tiene igual.

Puente Genil - El Cordobilla

Vista del pantano del Cordobilla- V.R.

La carretera deCordobilla que conecta el casco urbano con el paraje natural discurre por seis kilómetros de extensión rodeada de huertos en un lado, y canteras por el otro. Durante todo el recorrido las aguas del pantano fluyen en paralelo. Se trata de un entorno natural que adquiere todo su esplendor al llegar al embalse, construido sobre el río Genil. Su escasa profundidad permite a muchas aves alimentarse en sus aguas.

Rodeado por una abundante vegetación de sauces, eneas, carrizos, tarajes y cañas, sus riberas sirven de refugio a un gran número de animales. Este verano se ha incorporado un flamenco rosa, un milano negro y cuatro cernícalos comunes.

Dentro de las especies que se encuentran en este Paraje Natural destacan 117 ejemplares de flamencos rosas, 96 ejemplares de ánades reales, 89 ejemplares de cigüeñuelas, 68 ejemplares de garzas reales, 57 ejemplares de avocetas, 39 de fochas comunes y 19 aguiluchos laguneros, entre otras especies de aves. Incluso, a menudo, se puede observar milanos sobrevolando la zona.

Hacia el pantano de Iznájar

Un vecino contempla las aguas del pantano con Iznájar al fondo- VALERIO MERINO

El pantano más grande de Andalucía se encuentra sobre parte de un pueblo enterrado: se trata de Iznájar. Desde el coche, la localidad, elevada sobre cuestas pronunciadas, es el punto de referencia en un paisaje singular bañado por aguas calmas y por un clima bonancible que ha tenido un notable efecto llamada sobre población foránea.

Un ejemplo de ello es que en las aldeas que rodean a este accidente geográfico (como por ejemplo Solerche, La Hoz, El Lorite, El Higueral, Los Juncares o La Celada) se concentran numerosos ciudadanos de origen británico. El viajero que se adentre en esta zona de la Subbética a través de la A-333 será consciente de la riqueza natural de estos parajes en los que abundan los olivares.

Subida a la Sierra de Cabra

Desde la carretera se divisa una vista de gran belleza- FELIPE OSUNA

La carretera de acceso a la Sierra de Cabra ofrece numerosos contrastes a todos aquellos que decidan visitar la zona. Presenta un trazado sinuoso de unos 7 kilómetros de longitud con numerosas curvas y que discurre en sus kilómetros iniciales por una zona de formación geológica conocida como lapiaz hasta su llegada a un valle formado por hundimiento de las calizas que constituye el «poljé» de La Nava que en la primavera presenta una llanura de gran belleza que sirve como pasto para el ganado bovino y equino que se localiza en la zona.

En los dos últimos kilómetros las vistas del trazado aumentan el belleza conforme nos acercamos a la cima del Picacho (1240 metros sobre el nivel del mar) pudiendo contemplarse el paisaje de olivos y sierras de la comarca de la Subbética e incluso desde el mirador junto a la ermita en días despejados puede otearse en el horizonte la ciudad de Córdoba.

Conexión Doña Mencía-Zuheros

La CO-6203 es estrecha y serpenteante- SANDRA NÚÑEZ

La CO-6203 es una carretera estrecha, serpenteante, con un asfalto bueno a ratos. Une los municipios de Doña Mencía, Zuheros y Luque en plena Subbética cordobesa. Tiene la peculiaridad de provocar en el conductor el deseo de levantar el pie del acelerador pero no por las características mencionadas sino por la belleza del paisaje que rodea su trazado.

Cautiva igual que hace el trazado de la Vía Verde de la Subbética, camino por el que antiguamente circulaba el conocido como Tren del Aceite. El recorrido entre estos municipios por la CO-6203 es mucho más complejo para el viajero motorizado: curvas y contra curvas se suceden al igual que los repechos con la intención, parece, de sorprender tras cada una de ellas con los juegos que protagonizan la vegetación, la luz y las sombras.

Carretera de las Angosturas de Priego

Un camión circula delante de un turismo por la vía- FRANCISCO GUTIÉRREZ

La A-333 ofrece bellos paisajes desde su comienzo en la bifurcación con la N-432, ya que pasa por varios enclaves naturales. El primero de ello es el paraje de Las Angosturas, donde los conductores conducen por unas curvas cerradas rodeados de montañas en un entorno rocoso por el que discurre el río Salado y que presenta un alto valor geológico. Además se han encontrado pinturas rupestres en dicho paraje.

Otra de las estampas que presenta la A-333 en el término municipal de Priego de Córdoba transita en dirección a la aldea de Las Lagunillas: allí se puede apreciar de fondo la belleza del pico más alto de la provincia de Córdoba, como es la Tiñosa. La carretera va a la misma altura que la falta de esta montaña, lo que deja bellas estampas.

La ruta a San Calixto (Hornachuelos)

La carretera es angosta y está llena de pendientes- J.J.S.

La carretera que lleva a la aldea de San Calixto, que alberga un grupo de casas que parecen haberse parado en el tiempo y un convento, parte desde el mismo núcleo de urbano de Hornachuelos y a los pocos minutos ya nos encontramos con el Centro de Visitantes Huerta del Rey, desde el que nacen diferentes senderos y que también cuenta con un restaurante. A los pocos kilómetros aparece un desvío que lleva a los ermitaños de la Virgen del Carmen, así como al Desierto de Santa María de los Arenales y San José.

A partir de aquí la carretera se vuelve cada vez más angosta y el camino más empinado, lo que lo hace ideal para los amantes de la bicicletas de montaña. Las vistas son magníficas, ya que la mayor parte del tiempo se está rodeado por bosques de alcornocales y después en un tramo muy estrecho podemos contemplar valles, bosques y, si tenemos suerte, también podremos ver de reojo algunas ciervas o jabalíes.

Aunque el final de la ruta es lo mejor: ver una aldea con tanto encanto y un monasterio en el que podremos comprar los exquisitos dulces que fabrican allí mismo las monjas.

El nudo entre Cardeña y Pozoblanco

La dehesa es el paisaje natural de esta vía- ANDRÉS ORGAZ

La dehesa preside el paseo por la carretera A-424, que une las localidades de Cardeña y Pozoblanco, pasando por el municipio de Villanueva de Córdoba. Se trata de una carretera perteneciente a la Junta de Andalucía que tiene un total de 46,81 kilómetros de longitud.

Sus largas rectas permiten un paseo cómodo, agradable, y centrado en la observación de flora y fauna común que habita en la dehesa cordobesa. A los flancos de esta carretera, que es un eje vertebrador de gran importancia para la comarca del Valle de Los Pedroches, se divisan los diferentes aprovechamientos forestales emprendidos por el hombre, y destaca el encinar, destinado a la alimentación del ganado en montanera, y la leña, para su transformación en carbón y para consumo directo como combustible.

Al santuario de Aras en Lucena

Vista del santuario de Aras- ABC

La carretera de subida al santuario de Aras se localiza en el borde sur de la Sierra de Araceli, muy conocida en Lucena por estar ubicada en su cumbre la ermita de su patrona. Los coches pueden acceder de una manera cómoda a través de la antigua carretera de Málaga hasta la venta del Cristo del Marroquí.

Desde allí se toma la carretera que conduce a Rute a través de Las Salinas, de tal modo que la distancia total desde el centro de la localidad lucentina es de 7 kilómetros. Entre los atractivos del entorno se encuentra el manantial, que constituye el principal drenaje de las calizas y dolomías de la Sierra de Araceli. Estas rocas están en contacto con materiales detríticos del Cuaternario, coluviales y aluviales que constituyen el acuífero de Campo de Aras.

Lagares y vid entre Moriles y Aguilar

Viñedos en primer plano y, de fondo, la localidad de Moriles- ARCHIVO

Los cultivos de viñedos constituyen el principal atractivo de la carretera provincial CO-5210, que enlaza los municipios de Moriles y Aguilar de la Frontera y que discurre en parte por la Reserva Natural Laguna del Rincón.

De unos diez kilómetros de trazado, esta vía plana surca paisajes de gran belleza, entre los que destacan los lagares aceiteros y las factorías de vino. La planicie generalizada del lugar encuentra con frecuencia el alicente de pequeños montículos a los que se llega a través de caminos de tierra de acceso a fincas y a propiedades y que se erigen como puntos en los que divisar el paisaje.

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