José Calvo Poyato

Tiempo de informes José Calvo Poyato

A Francisco Alcalde la ha faltado tiempo para decir que el informe de Icomos viene a dar la razón a la Junta. ¡Acabáramos!

En estos días nos hemos encontrado con dos informes que vienen a poner en cuestión las pretensiones de algunos que lo fiaban todo a otros informes. Es tiempo de informes y, como afirmaba el otro día Rafael Ángel Aguilar, en «El Norte del Sur»,el papel puede aguantarlo todo hasta barbaridades como las de la representante de Icomos en España, pero la hemeroteca no. Ahí queda el testimonio de lo que es capaz de aguantar el papel. Basta tirar de ella para que nos encontremos con lo que decía hace pocos meses la señora Begoña Bernal y comprobar el lamentable ridículo en el que ha quedado, probablemente por hacer gala de un más que notable sectarismo, ya que mucho nos tememos que para un asunto en el que lo único que hace falta es poco más que serrucho fino y unas cuantas bisagras, vino a decirnos que convertir en puerta una de las celosías para que las cofradías pudieran hacer su estación de penitencia pasando por la Mezquita-Catedral, suponía cometer un gravísimo atentado para la integridad del monumento, declarado Patrimonio de la Humanidad. Una catástrofe.

Su informe atufaba tanto a sectarismo que parecía venir dictado por quien impulsó la necesidad de un informe del Organismo del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, cambiando de opinión de un día para otro, sobre la simpleza que se pretendía. Tirando de hemeroteca, también queda en entredicho el delegado en Córdoba de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía que ahora se ha agarrado al informe que dieron los técnicos de Cultura hace más de un año, señalando que la apertura de una segunda puerta no suponía ningún impacto para el monumento. Pero la consejera de Cultura, Rosa Aguilar no hizo caso a los técnicos, cargados de razón, y pidió el dichoso informe.

A Francisco Alcalde la ha faltado tiempo para decir que el informe de Icomos, no el de la representante española en el organismo, viene a dar la razón a la Junta de Andalucía. ¡Acabáramos! Si los técnicos de la Consejería ya habían dicho que en nada afectaba al monumento, ¿a que vino pedir el informe? El señor delegado de Cultura de la Junta de Andalucía guarda silencio sobre la pérdida que han supuesto todos estos meses para haber hecho lo que era el deseo del cabildo, como titular del inmueble, y de la Asociación de Cofradías para hacer pasar la estación de penitencia por la Mezquita Catedral. Para este viaje no eran necesarias estas alforjas por mucho que la señora Bernal se empeñara en hacer el ridículo por mor de interpretaciones cargadas de pólvora política con afirmaciones tales como: «La iglesia no tiene ni idea» o señalando, sin la menor cortapisa, que habría de elegir: «O la segunda puerta o el título de la Unesco». Después de decir esas cosas y con lo que acaba de ocurrir, la señora Bernal lo menos que podría hacer es pedir disculpas y a continuación presentar su dimisión.

Hay otro informe, fundamentado jurídicamente, realizado por la titular de la asesoría jurídica municipal sobre la viabilidad de que el consistorio reclame la titularidad de la Mezquita- Catedral. Estamos ante un informe, bien armado jurídicamente, basado en un análisis minucioso y con una importante apoyatura histórica, nada que ver con los papeles presentados por Bernal para su alegato sectario, pero en ciertos ámbitos habrá sentado como un jarro de agua fría: no es viable que el Ayuntamiento reclame la titularidad de la Mezquita-Catedral.

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