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Los taxistas de Córdoba competirán con más de cien licencias de VTC en poco tiempo

En la provincia hay actualmente 29 permisos, pero existen otras 79 peticiones que podrían ir a parar a Uber o Cabify

Taxis en una manifestación en Córdoba
Taxis en una manifestación en Córdoba - VALERIO MERINO

En la última quincena del mes de julio, la Policía Local llevó a cabo por primera vez una campaña de vigilancia de los taxis de Córdoba para impedir el intrusismo y otros males que aquejan al sector. Se daba así cumplida cuenta del compromiso institucional adquirido con los taxistas en el Pleno del pasado junio, a petición de los propios afectados. Aquella declaración, firmada por todos los partidos con representación municipal, no iba mucho más allá del gesto, pero los taxistas, aquí y en toda España, están necesitados de muestras de cariño, como se encargó de recordar -y agradecer- días después el presidente de la asociación profesional cordobesa, Miguel Ruano.

Puede que la campaña de control de la Policía Local -la primera que se hace, según algunos conductores consultados- no saliera tan bien como esperaban los taxistas. Se llevó a cabo en donde, supuestamente, se da con más frecuencia el intrusismo: las estaciones de tren y autobús. Los agentes inspeccionaron 77 coches de transporte público, incluidos taxis urbanos, y el resultado fueron 15 denuncias por incumplir diferentes normas. Pues bien, 10 de ellas fueron a parar a los propios taxistas.

La campaña de control de la Policía Local sólo puso 15 denuncias, 10 de ellas a los propios taxistas
Las otras cinco fueron contra tres Vehículos Turismo con Conductor, las temidas licencias VTC contra las que claman los taxistas de toda España, pero no por intrusismo: dos de los coches no llevaban una placa de SP (Servicio Público) del tamaño adecuado y el tercero no portaba libro de reclamaciones. Ninguno de ellos pudo ser de Uber o Cabify, los operadores que están reventando el mercado de las VTC en España, ya que no operan -todavía- en Córdoba. Finalmente, la Policía Local sí dio con tres «intrusos», dos «taxis piratas» cuyo delito es mucho más grave, pues transportaban pasajeros sin ningún tipo de licencia y con un vehículo destinado al transporte particular. Los taxistas consultados por este medio aseguran que no es un hecho aislado.

En cuanto a las denuncias contra los propios taxistas, de las 10 ocho fueron a parar a sus compañeros de la provincia; todos se llevaron una sanción también por no llevar la placa SP reglamentaria. Las dos denuncias interpuestas contra los conductores de Córdoba son más curiosas: han sido multados por contravenir las normas de higiene previstas en la ordenanza que regula el taxi. Que nadie se asuste; las denuncias pudieron ser por motivos tan simples como llevar pantalón corto o sandalias -en pleno verano-. La Policía Local no ha aclarado los motivos exactos.

Ni Uber ni Cabify operan en Córdoba en la actualidad, pero podrían llegar en breve
En el fondo, la campaña de vigilancia ha puesto de manifiesto que el problema del intrusismo en Córdoba no es grave, o al menos no alcanza los extremos a los que se ha llegado en otras ciudades como Barcelona, Madrid o Sevilla, donde ya se han introducido Uber y Cabify. Este periódico ha comprobado que ninguna de las dos empresas ofrece sus servicios en Córdoba. Pero si no se hace nada ahora, «el problema sí que puede llegar a ser grave», afirma uno de los taxistas que mejor conoce la situación -a él remiten sus compañeros para tratar el tema-, Francisco Castilla.

Situación actual: 29 licencias VTC

Y es que la situación puede cambiar en breve. Un informe interno de los taxistas, con fecha de agosto de este año, cifra en 29 el número de licencias VTC en la provincia de Córdoba, frente a las 767 de taxi convencional (509 de ellas en la capital). Hasta aquí, todo normal; esos 29 permisos corresponden a coches con chófer que han existido desde siempre.

Denuncian la especulación en torno a los VTC, que se revenden por hasta 30.000 euros
El problema radica en que esas 29 licencias podrían reconvertirse a conductores de Uber y Cabify. Pero es que además en el Tribunal Supremo hay ahora pendientes de concesión otras 79 VTC en la provincia, según los taxistas cordobeses. Y el Alto Tribunal las está concediendo todas, a un ritmo de 87 al mes. El mismo informe cifra en 2.000 el número de licencias VTC a la espera de sentencia, más otras 600 que se han concedido ya, en Andalucía. Los vehículos VTC pueden operar en cualquier punto de la comunidad autónoma, mientras que los taxistas sólo pueden hacerlo en la ciudad que los regula como servicio público que son. El intento, declara Castilla, es una «liberalización de tapadillo».

Buena parte de esas licencias, aseguran los taxistas, han sido solicitadas por empresas del ramo que después las venden a Uber, Cabify o similares. Y denuncian la especulación que se genera en torno a los permisos VTC, un trámite administrativo que apenas cuesta 60 euros pero que una vez concedido se revende por hasta 30.000 euros. Eso siempre según los propios afectados.

Los vehículos VTC pueden operar en cualquier punto de Andalucía pero los taxistas sólo en el término municipal
Mientras tanto, otras empresa del sector de las VTC siguen acaparando mercado, y no sólo de clientes particulares. Según Francisco Castilla, la Asociación del Taxi de Córdoba perdió hace un par de meses un convenio con la aseguradora Mapfre para hacerse cargo de los servicios de asistencia en carretera en caso de avería. ¿Y quién se lo quedó? «Transfer Generalife, una empresa de VTC de Granada», indica.

Con ese panorama, los taxistas cordobeses -y los del resto de España- están apostando por la modernización, y no sólo de los propios vehículos, que ya de por sí suelen ser de gama media. Están introduciendo las últimas tecnologías, como pago a través del móvil, cargadores, TPV… Todo para poder hacer frente a lo que se avecina si las 108 licencias VTC que podría haber en Córdoba en poco tiempo se dedican al transporte urbano de pasajeros, lo que supone más de una quinta parte de todos los taxis que hay en la capital. En ese caso, ¿qué pueden hacer los taxistas? «Competir con ellos», concluye Castilla.

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