Taxistas en una concentración celebrada en Córdoba hace dos años
Taxistas en una concentración celebrada en Córdoba hace dos años - VALERIO MERINO
MOVILIDAD

Taxis grandes en Córdoba: ¿oportunidad de negocio o servicio público?

Los municipios deben contar con un mínimo de taxis accesibles, lo que se aprovecha para cubrir un nicho de mercado

CÓRDOBAActualizado:

A caballo entre el aprovechamiento de un nicho de negocio y la cobertura de un servicio público necesario. Ahí se sitúa la apuesta por los llamados «taxis grandes», según la tesis que sostiene el presidente de la asociación mayoritaria del sector en Córdoba, Miguel Ruano. El portavoz de Auttacor explica que, por un lado, existe una demanda de vehículos de transporte público capaces de acoger a más de cuatro personas, que es el máximo ordinario establecido para la gran mayoría de los taxis de la ciudad. Por otro lado, Ruano explica que el sector tiene la obligación de que el 5 por ciento de la flota sea accesible, es decir, capaz de transportar a personas con movilidad reducida. Para cumplir este requerimiento, es preciso que existan, por tanto, un número determinado de «eurotaxis», como los conocen los profesionales.

Actualmente hay en Córdoba 26 «eurotaxis» de los cuales 11 tienen una mayor capacidad. Nueve de ellos pueden transportar a seis personas más el conductor. Sólo uno tiene el formato 7+1 y dos más tienen capacidad para ocho personas además del taxista. La incorporación de estos nuevos vehículos a la oferta de transporte público en Córdoba ha sido gradual, pero se ha producido sobre todo a partir de 2014, cuando la Junta de Andalucía, a fin de incentivar la adaptación de los taxis a un modelo accesible, «liberalizó» el número de plazas que permitía ofrecer el propietario de la licencia. Está establecido que el máximo de ocupantes sea cuatro, pero con esta medida se abrió la puerta a que un número concreto de vehículos lo ampliara.

El desembolso para un coche adaptado ronda los 35.000 euros pero el viaje se cobra igual

Esta circunstancia convenció a un número determinado de taxistas para cambiar su vehículo por uno de mayor tamaño y, por tanto, también más caro. No basta con adquirir un modelo de coche grande: para cumplir con los criterios de accesibilidad es necesario hacer una serie de cambios en el vehículo. Adaptar una rampa para permitir la entrada de sillas de ruedas, incorporar los anclajes que le aportan seguridad. El desembolso puede rondar los 35.000 euros, según Ruano, que afirma que gracias a esa medida y a la respuesta de los taxistas Córdoba cumple con la cuota de taxis accesibles que establece la Junta.

El primero en adaptar su vehículo para minusválidos y tramitar la ampliación de plazas en Córdoba fue Ángel López. En su día a día funciona como un taxi convencional, pero su apuesta por un modelo de 6+1 le ha ayudado a hacerse con una clientela fija. Su servicio es demandado por personas con problemas de movilidad reducida, con las que, además, establece «vínculos personales» que contribuyen a hacer más interesante su trabajo. «Cumplimos una labor social», defiende. Tiene también bastante trabajo que hacer los sábados por la noche, cuando grupos de jóvenes reservan el servicio del taxi grande para volver a casa, y en ocasiones especiales como la feria. Estos cambios no le han supuesto, sin embargo, una mayor rentabilidad económica. El desembolso que tuvo que hacer para comprar y adaptar el vehículo «triplica» los gastos que supone un coche al uso, pero «decidí innovar porque creo que el del taxi, como cualquier otro negocio, está abierto a mejorar».

Suplemento para el quinto pasajero

Actualmente, el viaje en un taxi con capacidad para cuatro personas -más el conductor- cuesta exactamente lo mismo que en otro capaz de acoger a siete u ocho personas. Auttacor ha pedido al Ayuntamiento que incorpore a las tarifas un nuevo suplemento que permitiría a los taxistas cobrar un euro más por persona en viajes con más de cuatro pasajeros. La propuesta ha llevado a la asociación de consumidores Facua a sacar las uñas ante lo que considera injusto para el usuario. Para Ruano, sus críticas no tienen razón de ser. A su juicio, el usuario sólo puede verse beneficiado con la medida. Su planteamiento es el siguiente: una familia numerosa de cinco personas quiere realizar un trayecto que el taxímetro cuantifica en cinco euros. Con un taxi grande y el suplemento que pide la asociación, el viaje acabaría costándole seis. Sin embargo, si tuviera que utilizar dos taxis el viaje les costaría diez.

¿Puede acarrear la medida un crecimiento exponencial del número de taxis grandes que operan en Córdoba? Ruano es tajante: no es posible que suceda. Existe una proporción regulada por la Administración y el cupo del 5 por ciento está cubierto. «Lamentamos las críticas que recibimos por el desconocimiento del sector», afirma el representante de Auttacor.

Además, Ruano recuerda que con su petición de modificar las tarifas obligatorias del taxi para incorporar el suplemento a partir del quinto usuario, Auttacor no está inventando la pólvora. La asociación del taxi sigue el ejemplo de su homóloga de Madrid, donde, según Ruano, ya se está aplicando esta «tasa» con buenos resultados. Los taxistas han estudiado las distintas medidas que se aplican en toda España y este es el modelo que consideran más eficaz para dar respuesta a una circunstancia que se da a nivel de todo el país. Ruano explica que en otras ciudades como Barcelona se aplica un suplemento fijo de 2,7 euros en todos los viajes con más de cuatro pasajeros, lo que considera «injusto».