Una joven contempla «La Saeta», en el Palacio de Viana
Una joven contempla «La Saeta», en el Palacio de Viana - VALERIO MERINO
PINTURA

Los símbolos de «La saeta», el cuadro que relata la religiosidad popular de Córdoba

La emblemática obra de Romero de Torres, que parte de una oración al Cristo de Gracia, cumple un siglo

CÓRDOBAActualizado:

El lienzo aún no lleva en Córdoba treinta años, pero es popular desde muchos antes, ya que un azulejo lo reproduce, en tonos azules, en la fachada de la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores y San Jacinto, desde el año 1921. Durante mucho tiempo este trabajo de Manuel Vigil-Escalera fue la única forma que tuvieron los cordobeses de ver este cuadro, que ahora cumple cien años. Es «La Saeta», de Julio Romero de Torres.

La directora de los Museos Municipales y máxima experta en el pintor, Mercedes Valverde, desentraña el sentido de una obra que protagoniza la modelo Amalia Fernández Heredia, conocida como Amalia «La Gitana». Está arrodillada en un reclinatorio cuyos motivos decorativos se inspiran en una obra cordobesa: «La Virgen de los Plateros», que pintó Valdés Leal para un altar público en la calle Pescadería. Hoy está en el Museo de Bellas Artes, a pocos metros de otro cuadro que también sirve de referencia a Romero de Torres. Es el «Calvario de la Inquisición» de Antonio del Castillo. Sobre el reclinatorio hay una cruz a cuyo pie recrea el autor a la Virgen y San Juan que aparecen en el lienzo.

La saeta que inspira

Para entender lo demás es preciso partir de algo que contó el propio pintor: que se inspiró en una saeta al Cristo de Gracia: «Señor de Gracia: te pido / que eches tu vista hacia atrás, / a los ciegos dales vista / y a los presos libertad». Y allí están representados. Aparece un joven con el torso desnudo y las manos encadenadas. Es Rafael, hijo del pintor, que representa al preso ansioso de libertad. A la derecha del espectador se muestra a un anciano, con ropas que apenas le cubren, y una venda en los ojos. Es el ciego que quiere ver, y que eleva las palmas hacia la altura.

Romero de Torres pinta a Amalia La Gitana para «La Saeta»
Romero de Torres pinta a Amalia La Gitana para «La Saeta»-ABC

A la izquierda de la mujer hay dos personajes que no aparecen citados en la saeta, pero se integran con naturalidad en el discurso. Por un lado, hay un joven con una muleta, que alude a otro tipo de enfermedad que le impide desenvolverse: lo que entonces se llamaría cojera. También hay una anciana encorvada en actitud de pedir. Es lo que representa a la pobreza. El fondo del cuadro en las obras de Romero de Torres siempre es importante y esta obra no es una excepción. A la izquierda se adivina el paso del Cristo de Gracia, con la Virgen, San Juan y Santa María Magdalena a sus pies. A la derecha de la composición está la Virgen de los Dolores, la gran devoción de la ciudad.

¿Cuándo se pintó «La Saeta»? Mercedes Valverde dice que no hay fecha exacta, pero sí se sabe que se expuso en el Majestic Hall de Bilbao en 1919. Es un cuadro grande, y según ella se tuvo que haber pintado en 1917 para que estuviera listo para exponerse. Tuvo mucho éxito y lo compró una coleccionista bilbaína. En 1922 estuvo en una exposición en Buenos Aires y se le perdió la pista hasta 1990, cuando apareció en una subasta en Sotheby’s. La compró Cajasur junto a otra obra maestra: «Amor sagrado, amor profano». Por «La Saeta» se pagó una cifra baja si se tiene en cuenta lo que luego alcanzarían sus obras: unos 12 millones de pesetas, 72.000 euros.