TRAS LA JMJ

San Juan Pablo II habitará la Catedral de Córdoba

El obispo trae de Cracovia una reliquia con la sangre del atentado que sufrió en 1981

Reliquia del tejido con la sangre de San Juan Pablo II tras el atentado de 1981
Reliquia del tejido con la sangre de San Juan Pablo II tras el atentado de 1981 - ABC

Las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), celebradas recientemente en Cracovia, serán difíciles de olvidar para la comunidad católica cordobesa. El obispo, Demetrio Fernández, regresó a casa con una reliquia de San Juan Pablo II. Precisamente, el Papa polaco fue el que instauró las JMJ, estableciendo una relación con los jóvenes que se mantiene años después de su muerte. Esta reliquia, que ya custodia la Diócesis de Córdoba y que será venerada en la Catedral, contiene la sangre de San Juan Pablo II.

Concretamente, el medallón alberga tejido con una pequeña muestra de sangre del atentado que sufrió el sumo pontífice el 13 de mayo de 1981 en la plaza de San Pedro. En este intento de asesinato, perpetrado por un terrorista turco, Karol Józef Wojtyła fue gravemente herido en el abdomen, en el codo derecho y en el dedo índice. Tras sobrevivir a varias intervenciones médicas en el Policlínico Gemelli de Roma, San Juan Pablo II aseguró que al ser alcanzado por los disparos encomendó su vida a la Virgen de Fátima, que celebraba ese día su festividad y a la que visitó un año después para ofrecerle la bala que a punto estuvo de acabar con su vida.

Según ha manifestado Demetrio Fernández a ABC, al viajar a Cracovia el recuerdo de San Juan Pablo II «era inevitable, porque todo allí nos hablaba de él; su vida de obrero, seminarista, joven sacerdote, arzobispo y Papa». Por este motivo, y conscientes de la enorme devoción del pueblo al religioso polaco, la Diócesis le pidió al arzobispo de Cracovia que le concediera para Córdoba alguna reliquia de Juan Pablo II. Una petición que tuvo sus frutos, ya que el canciller de la ciudad polaca «tuvo la amabilidad de darnos como oro en paño un trozo de tejido empapado en su sangre de cuando pasó por el hospital», explica el prelado, que fue el encargado de recibirlo.

Aunque aún no hay una fecha exacta para su exposición, el obispo ha avanzado que la intención de la Diócesis es «ofrecerla a la veneración de los jóvenes que han participado en la JMJ de Cracovia cuando nos reunamos todos para dar gracias a Dios por estas preciosas Jornadas». Asimismo, también «podrán venerarse en el día de su fiesta (el 22 de octubre) y cuando se considere conveniente». En cuanto a su ubicación, para el obispo no puede ser otra que la Catedral, que alberga «reliquias de muchos santos acumuladas a lo largo de su historia». En la Diócesis de Córdoba la primera en solicitar una reliquia de San Juan Pablo II fue la hermandad de Nuestra Señora del Rocío, que lo recibió en 2013 de manos del propio Demetrio Fernández en la celebración del Rocío de la Fe y que guardan como oro en paño.

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