Turistas en Córdoba con el Puente Romano al fondo
Turistas en Córdoba con el Puente Romano al fondo - VALERIO MERINO
TURISMO

Ruta para disfrutar de Córdoba en un día

La Mezquita-Catedral, el Alcázar y los museos conforman la agenda para una intensa jornada turística

CÓRDOBAActualizado:

Los datos dicen que, poco a poco, Córdoba está dejando de ser para el visitante una ciudad en la que pasar el día. Sin embargo, y pese a que las instituciones dedicadas a la promoción del turismo están volcando sus esfuerzos en aumentar las pernoctaciones en la ciudad, la excelente conexión de líneas de alta velocidad de Córdoba la mantienen como un destino perfecto de «ida y vuelta». Su vasto patrimonio, herencia de siglos y siglos de historia, no puede disfrutarse en sólo 24 horas, pero la cercanía entre los principales monumentos del Casco Histórico permite al turista volver a casa con una muestra significativa de lo que Córdoba es o ha sido.

La primera visita obligada, como no podría ser de otra manera, es la Mezquita-Catedral de Córdoba. El monumento más visitado de la ciudad abre sus puertas a los turistas a las 10.00 entre semana, aunque los sábados, domingos y festivos está abierto entre las 8.30 y las 11.30 y de 15.00 a 18.00. Tras perder la mirada entre su bosque de columnas, contemplar el impactante mihrab, conocer la Parroquia del Sagrario y estudiar de cerca cada una de las puertas del templo, lo ideal es subir a la torre campanario para disfrutar de una panorámica de toda la ciudad. La visita, que puede durar un par de horas, tiene un precio de 10 euros (gratuita para niños menores de 10 años y 5 euros hasta los 14). La subida a la torre cuesta dos euros. Si el visitante es madrugador, saldrá de la Mezquita-Catedral a la hora ideal para reponer fuerzas antes de seguir su ruta por la ciudad. Una propuesta de manual es hacer parada en el Bar Santos y probar su famosa tortilla descansando junto a las milenarias paredes que cierran el Patio de los Naranjos.

Además de la Mezquita-Catedral, uno de los símbolos por excelencia de Córdoba son sus patios. Si el visitante no ha tenido la suerte de llegar a la ciudad en el mes de mayo, durante las semanas en que las casas particulares de los participantes abren sus puertas con motivo del concurso, tiene una alternativa: acercarse a su icónica arquitectura visitando el de San Basilio, 44, que abre hasta las 14.00 horas, o el del Zoco Municipal, donde también podrá descubrir los secretos de la artesanía cordobesa. Pero para aprender sobre el significado de una fiesta que la Unesco declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad la mejor opción es desplazarse al barrio de San Lorenzo y buscar la casa Trueque, 4, donde se ubica el Centro de Interpretación de los Patios. Actualmente, la casa-museo sólo abre en horario de mañana, hasta las 14.00 horas. Hasta allí puede llegarse dando un agradable paseo por las calles heredadas del urbanismo musulmán, y es una buena opción para visitar, de paso, una de las iglesias que hay repartidas por la Axerquía, la de San Lorenzo.

¿Patios o museos?

A la hora de buscar un lugar donde saciar el apetito, las posiblidades son infinitas. Cerca de la zona se encuentran establecimientos señeros como la Sociedad de Plateros de María Auxiliadora, aunque el visitante puede encontrar muchas más opciones en la sección gastronómica de ABC Córdoba, Gurmé. Si Trueque, 4 ha dejado al turista con más ganas de flores, aún puede visitar los patios del Palacio de Viana, que abre hasta las 19.00 horas. Otra opción es dejar los patios para el mes de mayo y apostar por el patrimonio pictórico de la ciudad de Julio Romero de Torres. El pintor tiene su museo en la Plaza del Potro, también de visita obligada. Si se prefiere invertir el tiempo en las pinacotecas, Turismo pone al alcance del turista un bono que por 10 euros permite visitar estos centros y también el Museo Taurino, los Baños del Alcázar Califal y el Alcázar de los Reyes Cristianos.

Se elija la opción que se elija, esta propuesta de ruta acaba en el Alcázar de los Reyes Cristianos, una fortaleza que ha sido residencia de la realeza, cárcel y hasta sede de la Inquisición. Allí, el visitante podrá ver restos romanos, visigodos y árabes, pasear por sus suntuosos jardines y sorprenderse ante el Salón de los Mosaicos, la pequeña capilla barroca en la que se exponen las teselas romanas que aparecieron en el subsuelo de la Plaza de la Corredera. El monumento podrá visitarse con calma hasta las 20.15, su horario de cierre, y antes de emprender el camino hacia otro lugar conviene asomar la cabeza por las Caballerizas Reales.

Tras esta jornada de turismo intensivo, el visitante merece un descanso que puede encontrar en alguno de los establecimientos hosteleros de la ribera, con vistas al Puente Romano, antes de volver a casa. Este momento de asueto es una oportunidad para pensárselo dos veces y barajar la opción de pasar la noche en Córdoba: aunque no es una ciudad de gran tamaño, existen algunos monumentos que, por su ubicación, requieren de tiempo para llegar hasta ellos. Es el caso del conjunto arqueológico de Medina Azahara, que se ubica en las afueras y hacia el que salen autobuses diarios. La visita al museo y al yacimiento puede consumir toda la mañana del turista, pero merece la pena visitar un bien que aspira a ganarse el título de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.