Noelia, primera niña nacida en Córdoba capital en 2018 posa con sus padres y hermano ÁLVARO CARMONA
AÑO NUEVO

Ramón y Noelia, los primeros bebés de 2018 en Córdoba

El primero nació en el Hospital de Montilla y pesó 3,9 kilos, mientras que la niña nació en Reina Sofía a las 1.15 horas

CÓRDOBAActualizado:

Los primeros nacimientos del año 2018 no se hicieron esperar en la provincia de Córdoba. Si en 2017 hubo que esperar hasta las 7.10 para celebrar la llegada al mundo de Álvaro, en esta ocasión sólo tuvieron que pasar 40 minutos desde el toque de las campanas para que sus padres pudieran abrazar al pequeño Ramón en el Hospital de Montilla. Fue tan madrugador que tan sólo siete minutos le separaron de ser el primer bebé andaluz del año. El título se lo llevó Izan, que llegó al mundo a las 0.33 horas en Granada.

El segundo bebé cordobés del 2018 tampoco se hizo esperar, pero en esta ocasión sí tuvo la bondad de dejar a sus padres tomarse las doce uvas tranquilamente en la habitación del Hospital Reina Sofía, para dar la bienvenida como manda la tradición a un año que «no ha podido empezar mejor». Así lo considera José Miguel, el padre de Noelia, que nació a las 1.15 horas del uno de enero en el Materno Infantil. La pequeña nació por cesárea y pesó 3,650 kilos. Su madre, Ana Isabel, esperaba la llegada de Noelia desde el 21 de diciembre, cuando estaba previsto su nacimiento. Ingresó en el hospital la mañana del 31 de diciembre consciente de que las próximas horas se convertirían en una anécdota para toda la vida.

«Ya tenemos una historia para contar a nuestros hijos y nietos», explica exultante el padre de la pequeña Noelia, que asegura que pasaron la noche entre risas y nervios hasta que los dolores de Ana Isabel se hicieron más fuertes y los médicos y matronas trajeron al mundo a la niña. Noelia es el segundo vástago de esta pareja de Peñarroya-Pueblonuevo de 45 años. Tras una noche de emociones seguida de su merecido descanso, por la mañana acudió al hospital el otro hijo de la pareja, un pequeño de nueve años, para conocer a su nueva hermanita. «Estaba como loco de contento», recuerda su padre, que afirma que el niño no paraba de repetir «lo guapa y lo pequeñita» que era Noelia. Su llegada al mundo ha sido, asegura, el mejor broche que se le podía poner a su Navidad.