PATRIMONIO

Rafael de La-Hoz presenta alegaciones a la apertura de la segunda puerta de la Mezquita-Catedral

«Esto no se va a acabar nunca», asegura el hijo del arquitecto que colocó las celosías

Rafael de la Hoz, junto a la celosía de la Mezquita-Catedral
Rafael de la Hoz, junto a la celosía de la Mezquita-Catedral - ARCHIVO

El arquitecto Rafael de La-Hoz no tira la toalla. El hijo del autor de la colocación de las celosías en el muro norte de la Mezquita-Catedral de Córdoba -el también arquitecto y entonces director general de Arquitectura Rafael de La-Hoz Arderius- ha presentado alegaciones con el objetivo de evitar que la Junta de Andalucía autorice la sustitución de la pieza actual por una de nueva creación que pueda abrirse como una puerta para dar fluidez al paso de los desfiles procesionales. El arquitecto cordobés, firme defensor del legado de su padre, confirmó ayer la presentación del informe pero no quiso adelantar su contenido. «Esto no va a acabar nunca», aseguró.

De La-Hoz tiene formalmente que presentar alegaciones al expediente completo de la Junta de Andalucía y no solamente a la gran novedad establecida en los últimos meses. Es decir, el informe realizado por Icomos España y el evacuado por el Consejo Internacional de Sitios (con sede en París y cuyas siglas son también Icomos), que sí es un organismo intergubernamental creado para el asesoramiento de la Unesco. La razón es que un ciudadano no puede ir contra la Junta por un documento no realizado por sus servicios técnicos. La única alternativa es, por ende, es alegar contra la totalidad del expediente de la Consejería de Cultura.

Fuentes del departamento indicaron que el procedimiento, a partir de ahora, es como en todos los casos de alegaciones a un expediente. Es decir, estudiar los argumentos y, en su caso, decidir. La Consejería de Cultura tenía previsto hace más de un año, el cinco de noviembre, rechazar las protestas presentadas por la familia De La-Hoz. Como ya es sabido, la Junta puso en duda en primer lugar la capacidad del hijo del arquitecto del movimiento moderno por presentarse en el expediente ya que no existe una autoría definida (el expediente administrativo lo firmó otro profesional). De La-Hoz siempre ha asegurado que la celosía colocada en los años setenta es una intervención genuina que forma parte de la imagen consolidada de la Mezquita-Catedral. Y que cambiarla por algo similar supone, en realidad, la destrucción de un elemento protegido del patrimonio arquitectónico. Ha alegado siempre que es ilegal colocar lo que se conoce en el argot como un postizo.

La Junta de Andalucía reconoce oficialmente que la política de la consejera Aguilar es llegar a una resolución lo antes posible toda vez que este es un asunto que ha sido revisado por las máximas instancias posibles de gestión y preservación del patrimonio monumental. La cuestión, empero, no es si el Gobierno andaluz dará el visto bueno a raíz del informe que llegó de París. Sino si la familia De La-Hoz, que dispone de recursos, emprenderá una batalla judicial contra la Junta de Andalucía que añada más incertidumbre a la segunda puerta.

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