Rafael Gómez entre sombras en una entrevista concedida a ABC
Rafael Gómez entre sombras en una entrevista concedida a ABC - VALERIO MERINO
PRIMERAS HORAS

Rafael Gómez, entre el módulo uno y la Enfermería tras su ingreso en la prisión de Córdoba

Instituciones Penitenciarias ya manejó este plan para su ingreso en la cárcel de Alcolea hace un mes

CórdobaActualizado:

Rafael Gómez Sánchez ingresó este lunes por la tarde en la prisión de Córdoba (en Alcolea) a eso de las 18.30 horas. Iba acompañado de sus hijos y su abogado y ya ha pasado su primera noche entre rejas por un delito fiscal que le ha acarreado una condena de 5 años de cárcel.

Según ha podido confirmar ABC de fuentes oficiales, hace un mes, la Prisión de Córdoba ya manejaba un plan de ingreso para Rafael Gómez. Luego llegaron los diversos recursos e informes de las partes y la demora hasta estos días en los que se llegó a especular con el centro penitenciario de Melilla. Hay quien piensa que más como un señuelo que otra cosa dadas las circunstancias de esa prisión.

Ese plan, que es muy probable que Instituciones Penitenciarias haya seguido con Sandokán desde el minuto uno de su ingreso este lunes, contemplaba dos módulos como los más indicados para su estancia en la cárcel: Enfermería o el Módulo Uno, el llamado módulo de respeto.

Las fuentes consultadas por ABC indican que Rafael Gómez es una persona muy conocida. Tanto que hasta cabe la posibilidad que lo sea de muchos internos y hasta trabajadores del centro. «Un perfil muy proclive al trato de favor o a los favores».

De igual forma, al tratarse de un preso de bajo perfil en cuanto a su peligrosidad -no es un delincuente de sangre, que acarree una enfermedad peligrosa, o un yihadista o violador- son los dos módulos a los que van este tipo de internos. Es también una manera de protegerlos de otros círculos más conflictivos.

Tras pasar los pertinentes trámites de ingreso, chequeos médicos y diferentes protocolos, es más que probable que Rafael Gómez Sánchez haya pasado la primera noche en la Enfermería, donde las celdas son de entre cuatro y seis internos. Presos, en todo caso, que son auxiliares de la propia Enfermería, ya que por su buen comportamiento ayudan en las tareas médicas de cada jornada. Para nada se mezclan con otros reos con patologías mentales o terminales.

Rafael Gómez tiene 71 años a sus espaldas. De momento, no es una persona que mantenga un mal estado de salud, aunque, evidentemente, la edad en estas circunstancias es una circunstancia atenuante que puede acabar jugando a su favor.

En el caso de haber entrado en el Módulo Uno, el conocido como de «respeto», también es una zona con bajo perfilde peligrosidad y celdas compartidas, pero no en el extremo indicado de la parte sanitaria del centro penitenciario de Alcolea.